Balnearios marítimos y el istmo de Curlandia

Hasta las playas de Svetlogorsk y Zelenogradsk de Kaliningrado se puede llegar en menos de una hora en autobús o tren suburbano. Después de descansar en la arena, es bueno continuar el camino hacia el istmo de Curlandia - es un istmo estrecho de arena, registrado en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Aquí se encuentran varios poblados, museo y parque Nacional.

La casa-museo del escultor German Brahart, se aperturó en el año 1993, en su casa de campo antigua, en el poblado Otradnoye (hasta el año 1947 - Georgensvalde) La casa fue proyectada por Hans Hopp, famoso arquitecto de Köninsberg. El Museo de German Brahart es de cámara: se propone a los visitantes trabajos, cartas, recuerdos y fotografías del archivo fa del maestro. La pieza principal de la exposición de la casa museo - es la escultura «la que lleva el agua», el original lo trasladaron aquí del parque de alerces Svetlogorsk, en el año 2002 y fue restaurado. 

Ruslán Shamukov/TASS

En verano la vida de la ciudad se concentra en el paseo a lo largo de la playa: aquí pasean los turistas, están establecidas las mesas en las cafeterías y las gaviotas vuelan al olor de la comida.   Aquí mismo, a los pies de la escalera central, que lleva al mar,se puede ver una de las atracciones de Svetlogorsk - reloj de sol de mosaicos con un diámetro de diez metros, creado en los años 1970 por un escultor local Nikolay Frolov. Otra decoración de la ribera - una obra de otro escultor de la costa del mar Báltico, «Ninfa» de bronce de German Brahart. Hacia el año 2019 el pequeño paseo de Svetlogorsk planean alargarlo - se ha propuesto que su longitud sea de más de un kilometro.

Ruslán Shamukov/TASS

El edificio de curación con agua y el adyacente a el, la torre de agua de 25 metros de altura, construidos a principios del siglo XX al estilo del romanticismo nacional - es el lugar mas conocido y el símbolo principal de Svetlogorsk, representados en la mayoría de las tarjetas con vistas de la ciudad. Pero, entrar al complejo sin motivo, no se puede - el edificio, como antes, funciona como entidad de tratamiento de salud, curación con agua, siendo parte del sanatorio militar de Svetlogorsk. Se puede inscribir a los tratamientos de barro de turba - se considera que su cualidad medicinal es comparable solo con el de Bavaria.

Ruslán Shamukov/TASS

El paseo por el balneario Zelenogradsk tiene un destino difícil: en las severas tormentas de invierno, las olas del mar Báltico, periódicamente destruyen la construcción, después de lo cual es necesario reconstruirla. Pero en verano, estas cargas no se sienten: la costa de Zelenogradsk, por ironía del destino, es menos verde que el vecino svetlogorsk, cubierta de pinos,  pero es mas claro en días soleados.

Uno de los mas extraños museos de la región, ubicado en otra antigua torre de agua, que son muchas en Kaliningrado y sus alrededores. Casi toda la torre mide 40 metros de altura, se utiliza para exposiciones de imágenes y esculturas de gatos y gatas, la colección cuenta con mas de 3,5 mil, incluyendo raros y únicos. Esta previsto un mirador, con vista al mar, techos rojos de tejas de las casas.

La reína de Prusia Luisa, abuela del emperador ruso Alexander II, una de las principales figuras en la historia de la región.  Las principales atracciones relacionadas con ella, se puede encontrar en otra ciudad de la región de Kaliningrado - Sovetsk (hasta 1946 - Tilzit), donde en 1807 se firmó el tratado de Tilzit, entre Rusia , que apoyaba a Prusia, y Napoleón, hoy está el monumento a la reina, hace poco restaurado, y llamaron en su honor el puente que une Rusia con Lituania. Pero, si no quiere viajar lejos del mar, puede limitarse a visitar esta tranquila plaza en el centro de Zelenogradsk, a través del cual Luisa con sus acompañantes tuvo que escapar de la tropas francesas. 

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Después de Zelenogradsk, empieza el istmo de Curlandia - 98 kilómetros de largo, linea estrecha (de 400 metros hasta casi 4 kilómetros) de arena y bosque. Por un lado del istmo - el golfo de Curlandia (grupo étnico que vivió aquí antes de los cruzados), por el otro - el mar Báltico. La parte sur del istmo es rusa, del norte - lituana. Entrada al territorio de reserva cuesta 300 rublos. En el istmo se encuentran varios poblados, tienen farmacia, filial de Sberbank, hoteles. restaurantes, escuela, hasta maternidad. Entre Zelenogradsk y el poblado Lesnoy - se encuentra el bosque de reserva, donde nunca cortaron árboles.

Ruslán Shamukov/TASS

Empezar a conocer el «Istmo de Curlandia» se puede desde su complejo de museos, donde le contarán sobre la naturaleza y la población originaria de esta pequeña línea de tierra. Conviene visitar el museo supersticiones rusas, donde se encuentran no solo «Baba-Yaga, Kikimora y Leshy, sino otros representantes del folclor eslavo, menos conocidos - por ejemplo el espíritu del viento Vijrovoy, el pequeño Anchutka o Sterliazhy zar.   Al aire libre se encuentra el museo «Drevnaya Sambiya», dedicada a la vida de la región  en la época de los vikingos.  Aquí se puede conocer, como en aquel tiempo procesaban el ámbar y hacían joyas. 

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Cerca al poblado Rybachy, en el kilómetro 32 del istmo - se encuentra la altura de Muller (44,4 metros) - una de las crestas de la duna Bruhberg, fortalecido con el bosque. 

Ruslán Shamukov/TASS

Es un bosque conífero mágico o quizás místico, donde los troncos de los árboles están doblados de formas extrañas  y a veces doblados como un anillo.  No hay ninguna explicación científica a este fenómeno: según una de las versiones mas comunes, los pinos padecen por los gusanos- plagas, otros creen que hay anomalías de campos magnéticos. Según la versión del pueblo, los arboles con bailes raros repiten el movimiento de las dunas de arena.

Ruslán Shamukov/TASS

Cerca al final de la parte rusa del istmo de Curlandia, se encuentra la duna  Orejovaya (Petsh) - una de las mas altas en Europa, su punto mas alto alcanza a 62 metros.  Su nombre la duna recibió en honor al científico alemán Franz Ef, quien trabajó en el istmo mas de 40 años, como inspector de las dunas, estudiaba los movimientos de las dunas. De los miradores se abre una impresionante y hermosa vista a los alrededores: dunas de arena cubiertas de bosque verde, el mar Báltico abierto y el golfo de Curlandia, que a veces en invierno se congela. Si tiene suerte, aquí se puede oír a las «arenas cantantes»: sonidos que caen sobre las dunas de arena.