Los bulevares de Moscú: de Gogolevskiy a Tverskoy

Los bulevares de Moscú son más jóvenes que la capital, hasta el final del siglo XVIII en su lugar estaban los muros de la Ciudad Blanca, una antigua construcción fortificada. Sólo en los tiempos de Catalina la Grande se decidió derribar el viejo anillo de fortalezas y en su lugar creció un anillo verde de bulevares. Pasó casi un siglo antes de que el anillo de bulevares se convirtiera en el lugar favorito de paseos de los moscovitas, sólo al final del siglo XIX los bulevares, sobre todo el más de moda y de gala, Tveskoy finalmente florecieron con una variedad de sombreros y abrigos. Nuestra ruta repite el mismo itinerario por los bulevares que seguía con su familia el pequeño Lev Tolstoy, desde Prechistenskie vorota donde comienza Prechistenskiy (hoy le llamamos Gogolevskiy) bulevar hasta el final del Tveskoy bulevar, que antes llegaba al Monasterio Strastnoy.

Nikolay Galkin/TASS

La mansión urbana fue construida en este lugar a mediados del siglo XVIII, cuando este lugar pertenecía al príncipe Piotr Menshikov. Desde entonces la casa cambió de dueño y fue reconstruida varias veces. En 1871 fue comprada por el conocido comerciante y filántropo Serguéi Tretyakov, el hermano de Pavel Tretyakov, e inmediatamente ordenó la reestructuración completa del edificio a su yerno Aleksandr Kaminskiy. Inspirado por los mejores ejemplos de la arquitectura rusa antigua Kaminsky construyó un grandioso edificio con una fachada ricamente decorada y en su ala de dos pisos se ubicó la colección de Tretyakov, que después de la muerte del comerciante pasó a la Galería Tretiakovskaya fundada por su hermano. En 1894 la viuda de Tretyakov vendió la mansión a otro famoso fabricante Pavel Ryabushinskiy y fue aquí donde los fabricantes más ricos del país se reunieron para discutir sus planes para "estrangular la revolución con la mano huesuda de hambre". Los revolucionarios aparecieron a pesar de todos los intentos de contenerlos y organizaron aquí el tribunal revolucionario, y desde este lugar dirigieron los fusilamientos de todos aquellos que trataron de resistirse. Pero el edificio volvió a la misión cultural asignada por Tretyakov: en 1987 fue transferido al Fondo de cultura soviético gestionado por el académico Dmitriy Likhachev, y ahora aquí está la Fundación cultural de Rusia.

Nikolay Galkin/TASS

Esta casa famosa ya en el siglo XVIII, fue considerada una de las obras maestras de la arquitectura de Moscú. Se cree que fue construida por Matvey Kazakov, pero no hay evidencias de esto. Después del incendio de 1812 el edificio fue reconstruido sustancialmente, al mismo tiempo en lugar de pilastras de estuco fue construido un pórtico antiguo verdadero con seis columnas. Varvara Alekseevna Naryshkina, nacida Volkonskaia fue dueña del edificio. Aquí mismo vivíó su hijo Mikhail Naryshkin, jefe de la Unión secreta de Bienestar de Moscú, y hasta hoy en la casa se puede ver una placa de mármol en su honor que representa cadenas trenzadas de laurel. A pesar de que la sociedad secreta de Naryshkin realizó sus reuniones en la casa vecina número 12 lo detuvieron aquí. Hoy en día aquí se encuentra el Museo de Arte Moderno de Moscú.

Alexandr Zelikov/TASS

Es una mansión notable en la calle Petrovka. Construida en 1793 por el gran arquitecto ruso Matvei Kazakov para el industrial de Ural Mikhail Gubin. Una casa masiva de tres pisos, un claro ejemplo del clasicismo de Moscú, como la mayoría de los edificios de la capital fue dañada por el incendio de 1812, pero después fue cuidadosamente restaurado.

Después de la restauración los herederos de Gubin alquilaron la casa a diversos organismos educativos. En aquell entonces en el territorio de la mansión fue organizado un hermoso jardín y excavado un estanque a lo largo de la calle.

En 1920 aquí abrieron el Instituto de fisioterapia y ortopedia, y más tarde el edificio fue ocupado por diferentes dependencias del hospital. Los interiores se declinaron pero al final del siglo XX la casa fue restaurada gracias a lo cual hoy podemos ver las pinturas del techo y algunos detalles del interior. Es fácil entrar en la mansión, ahora aquí se ubica el Museo de Arte Moderno de Moscú.

Nikolay Galkin/TASS

Lev Kekushev, el arquitecto ruso  excepcional construyó esta casa en 1902, según la leyenda para sí mismo, por lo que antes la fachada fue adornada con la figura gigante de un león. Pero al final los hermanos Bocharov compraron el edificio y lo convertieron en un edificio de vecinidad. A pesar de su función prosaica es uno de los edificios principales del bulevar: la fachada está decorada con estucos en forma de máscaras egipcias masculinas y esculturas de buhos que llevan sobre sus alas extendidas ventanas salientes. A pesar de posteriores anexos, la fachada de la casa se conservó hasta hoy en día casi sin cambios. Los amplios apartamentos, una vez destinados a los arrendatarios ricos, ahora son ocupados por la corporación "Rostec".

En esta casa modesta de tres pisos en la década de 1870 había un gimnasio privado revolucionario de mujeres, el primero en el país en el que la formación se llevó a cabo por el curso completo de un gimnasio clásico masculino. Un edificio de dos plantas en el patio de la casa guarda los momentos gloriosos de la historia literaria de Moscú, aquí en 1910 fue abierta la sociedad de poetas simbolistas Musaget dirigida por Andrei Bely. Leonid Andreev, Konstantin Balmont, Ivan Bunin, Igor Severyanin visitaron repetidamente este lugar. Fue en esta casa donde el 2 de noviembre de 1910 Alexandr Blok por primera vez en Moscú leyó su “La desconocida”.

Nikolay Galkin/TASS

La anécdota dice que el monumento a Nikolay Gogol, erigido aquí en 1909 para el centenario del nacimiento del escritor, no le gustó al camarada Stalin, por su aspecto triste. Es por ello que en 1952 fue sustituido por un monumento más "divertido" hecho por Nikolay Tomskii y el viejo fue enviado al patio de la antigua casa del conde Aleksandr Tolstoy en Nikitsky bolevard. De hecho, los dos monumentos a Gogol que están uno frente al otro, literalmente en los lados opuestos de la plaza, son igualmente desafortunados. Alexey Tomskiy consideró su nuevo monumento el peor de su sus trabajos. Y el viejo monumento, que es una obra destacada pero demasiado vanguardista para su época del artista Nikolai Andreev y el escultor  Fiodor Shekhtel no les gustó a sus contemporáneos y hasta reunieron dinero para derribarlo y sustituir por otro.

Nikolay Galkin/TASS

Hace tiempo el  bulevar Nikitski fue construido por completo con casas de madera, por lo que no es sorprendente que el incendio de Moscú de 1812, casi nada dejó. Tanto mejor para la actualidad, en el siglo XIX en un lugar vacío aparecieron verdaderamente excepcionales edificios.

Actualmente aquí se ubica un aparcamiento pero hasta finales de la década de 1990 estuvo la casa más famosa del bulevar. La mansión del príncipe Yakov Shakhovskiy a mediados de la década de 1820 pasó a Fiodor Kokoshkin, el director del conjunto de los teatros Imperiales, que organizó aquí un salón teatral. Aquí ensayaban los actores de los teatros Bolshoi y Maliy, así como el salón de música de la actriz María Dmitrieva Lvova-Sinetskaya que visitaron repetidamente Alexandr Pushkin y Alexandr Griboyédov. Después de Kokoshkin la casa pasó a Alexandr Varlamov, y fue aquí donde escribió las romanzas más famosas del siglo XIX (de ahí el segundo apodo de la casa “Ruiseñor”) – “Arde, arde, mi estrella”, “No la despiertes al amanecer”, “Conocí a usted - y todo lo pasado”,  “Vela solitaria blanca”, “Recuerdo el momento maravilloso”... Pero con esto la gloriosa historia de la casa no terminó, ya en los años veinte del siglo XX aquí estuvo el estudio de Mihail Chehov, el famoso actor que en el exilio enseñó el método de Stanislavsky a los actores de Hollywood . La gloria teatral de esta casa determinó en gran medida el aspecto del mismo bulevar.

Nikolay Galkin/TASS

La casa donde vivió Gogol de 1848 a 1852 y en su chimenea quemó el manuscrito del segundo volumen de Almas muertas. Desde el 2009 es la casa-museo con una gran exposición dedicada a la vida de los nobles de aquellos tiempos, visitas teatrales y temáticas y una biblioteca científica, en el patio hay un monumento a Gogol de Nikolai Andreev. Esta casa a la que el conde Alexandr Tolstoy invitó a Gogol, rodeándolo con cuidado y atención es también uno de los mejores ejemplos de la hacienda rusa, conservada desde el siglo XVII solo con pequeños.

Nikolay Galkin/TASS

Un edificio monumental al lado de una pequeña mansión es la casa residencial de Glavsevmorput, popularmente conocida como la Casa de los exploradores del polo. Erigida en 1936-1937 se convirtió en la tarjeta de visita del arquitecto Evgueniy Iokheles cuya fama principal coincidió con el período de posguerra . La Casa de los exploradores del polo es un monumento ejemplar de la arquitectura de la década de 1930 con su predilección por los detalles clásicos de la decoración que son aquí: capiteles corintios de la fachada central, elegantes galerías a la altura de las plantas superiores,contraste del dibujo geométrico de color ocre con el color amarillento del edificio muy bien pensado. No se debe olvidar que habitaban este Olimpo seres celestiales reales – los exploradores polares en los años treinta eran héroes populares. Aquí se establecieron los más famosos y valientes exploradores del Ártico, tales como el piloto Anatoly Liapidevskiy que rescató a la tripulación del rompehielos Chelyuskin del banco de hielo,  o el investigador Gueorgiy Ushakov cuyo nombre fue dado a una isla en el mar de Kara, un cabo y un pueblo en la isla de Vrangel, un río en el archipiélago Tierra del Norte y las montañas en la Antártida.

Un edificio modesto con vistas al bulevar, en realidad es sólo un pabellón de una mansión urbana grande que estuvo allí desde el siglo XVIII, estos pabellones pertenecen a los años cuarenta del siglo XIX. Se preservó la casa central de la mansión que está en la profundidad del patio. Hoy en día el edificio histórico está ocupado totalmente por oficinas pero tuvo momentos de gloria, cuando aquí en la década de 1910 se alojó la Sociedad de la propagación de conocimientos útiles (prácticos) entre las mujeres educadas con clases de corte y costura.

Museo estatal de Oriente

Una colección fue reunida bajo el techo del museo en 1918. Las exposiciones y los fondos del museo contienen más de 150 000 obras de arte de cientos de países de Asia Central, el Cáucaso y Transcaucasia, el Medio y Lejano Oriente. El Museo de Oriente no sólo demuestra la cultura de otros países, aquí también existe un Instituto de Investigación con tres decenas de científicos. Antes de ir al museo, es importante decidir lo que quiere ver. La exposición está dividida por países y plazos de tiempo que le permite no perderse en la abundancia de piezas de interés. Cada sala tiene sus tesoros. En la sala china: sedas y pantallas, de Indonesia - variedad de muñecas, incluyendo famosas muñecas planas para el teatro, en la japonesa - una imitación de edificios residenciales, y en casi todas partes - seda, piezas doradas, espadas doradas, dagas. En el museo tienen bien organizadas las actividades infantiles: conferencias y clases prácticas. Por lo tanto, aquí se puede venir con la familia, y si el niño está cansado puede enviarlo a clases para hacer grullas de papel, y usted mismo ir a estudiar el equipamientode los samurai.

Konstantin Leifer, Natalia Garnelis/TASS

El bulevar Tverskoy antes de otros bulevares de la capital se convertió en un lugar para paseos sociales. Así, por ejemplo, lo describe Konstantin Batyushkov en su relato de los años 1810 “Paseos por Moscú: " ... una gran cantidad de personas, las hermosa mañanas de abril y noches tranquilas de mayo atraen a multitudes de gente ociosa. El  buen tono, la moda requieren sacrificios: y el barbilindo, y la coqueta y la cotorrera vieja y el gordo rentista galopan a la una de la mañana desde los otros extremos de Moscú al Tverskoy bulevar. ¡Qué ropa más extraña, qué tipo de caras!". En 1920 el bulevar fue reconstruido significativamente y hoy podemos ver sólo los restos de su antigua grandeza.

Desde 1771 en este lugar había una mansión de la familia Golitsin, pero al final del siglo XIX el nuevo propietario del edificio mandó a uir las alas de la mansión y sobreedificarlos para hacer un edificio de apartamentos aquí. Vasily Zagorski, el autor del conservatorio de Moscú en Bolshaya Nikítskaya se ocupó de la reestructuración . De acuerdo con el nombre del propietario el edificio recibió el apodo Romanovka. Habitaciones baratas se alquilaban a los estudiantes de las escuelas de arte vecinas y del conservatorio, y pronto Romanovka se convirtió en el centro de una nueva vida artística de la ciudad. En una habitación se reunían los pintores encabezados por Konstantin Korovin y Mikhail Vrubel, en otra David Burliuk y Vladimir Mayakovsky leían sus poemas , y en el local de ensayo en un ala actuaba el joven Teatro de Arte de Stanislavsky y Nemirovich-Danchenko el futuro MKHAT.En esta ala hasta hoy hay actuaciones: aquí se encuentra el Teatro dramático de Moscú en Malaya Bronnaya.

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A finales del siglo XIX la dirección “Tverskoy bulevar, 11” era conocida por todos los moscovitas, aquí desde 1889 hasta su muerte en 1928, vivió la gran actriz de Teatro Maliy Maria Yermolova. Bajo sus ventanas a menudo se reunían multitudes de admiradores para esperar la salida de la actriz al balcón. Es sorprendente que en la antigua mansión construida a finales del siglo XVIII y reconstruida a mediados del siglo XIX Yermolova y su marido, el abogado Nikolai Shubinsky no cambiaron nada, sólo reemplazaron el parquet y pusieron vidrio coloreado en la segunda planta con el fin de protegerse contra la grisura de la vida.

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Si usted no cree en la leyenda que a Aleksandr Sergeevich Pushkin le gustaba sentarse bajo las ramas justamente de este roble, el roble en el bulevar Tverskoy no tiene ninguna relación directa con Pushkin. Sólo el hecho de que Pushkin a menudo visitaba el bulevar Tverskoy y en la mansión que anteriormente se encontraba en el sitio del MKHAT Gorkiy, conoció a Natalia Goncharova. Pero la gloria del gran poeta ayuda a este honorable árbol que sobrevivió el incendio de 1812 apermanecer aún en el bulevar.

Nikolay Galkin/TASS

En 1900 el magnate de vodka Piotr Smirnov compró una vieja mansión en el Tverskoy bulevar que anteriormente era propiedad de la  antigua familia rusa Bazilevskiy. El edificio en el estilo Imperio no le convenía a Smirnov que encargó al arquitecto Fiodor Shekhtel rehacer por completo el edificio. Así surgió uno de los edificios más notables de la era moderna en Moscú: con ventanas semicirculares, líneas suaves y lisas, molduras decorativas y un balcón-barco forjado. Los contemporáneos, sin embargo, no se admiraron tanto por el exterior del edificio como sus comodidades (calefacción de vapor, electricidad, ventilación) y la decoración de las habitaciones principales, cada una de las cuales Shekhtel construyó en un estilo particular. Aquí estaban las  Sala griega y Romana y la sala Egipcia para recepciones y una oficina en el estilo gótico, y la habitación de los niños hecha en el estilo de los cuentos rusos. Los hijos de Smirnov se recordaban después , que estudiaron la historia del arte por estas habitaciones. Es sorprendente que la fiscalía militar, ubicada en la mansión durante casi todos los años del poder soviético no destruyó los interiores y en 2006 la casa experimentó una restauración masiva y muy precisa, y en la actualidad varios eventos se llevan a cabo aquí.

Nikolay Galkin/TASS

En los años 1810 la actriz Alisa Koonen encontró una vieja mansión en el bulevar Tverskoy, que parecía desierta. Ella propuso al director Aleksandr Tairov que estaba buscando un edificio permanente para su compañía organizar allí un teatro. Así, en la casa que hasta finales del siglo XVIII perteneció al consejero privado el príncipe Vyazemskiy y después , todo un siglo perteneció a diferentes propietarios, fue organizado el Teatro de cámara. El edificio fue reconstruido varias veces. Su fachada contemporánea fue construida en 1930 por Konstantin Melnikov que eliminó columnas escabrosas con un pórtico y dio una visión  más lacónica  constructivista al exterior del teatro. El que fue el teatro tal vez más revolucionario de Moscú a pesar de las persecuciones logró sobrevivir hasta 1949, y luego el edificio fue entregado al Teatro dramático de Moscú A.S. Pushkin A pesar de reconstrucciones continuas hasta la actualidad el teatro es famoso por sus espectaculares interiores que son cuidadosamente preservados: incluso las molduras de techo y las escaleras de mármol valen su visita.

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El escritor y el pensador ruso Aleksandr Guertsen nació en esta casa en marzo de 1812 y vivió allí durante al menos seis meses. Sin embargo, siendo adulto visitó este lugar reiteradas veces cuando en la década de 1840 Dmitri Sverbeev, un amigo íntimo de Pushkin  trasladó aquí su  salón literario del bulevar Strastnoy. Los viernes aquí llegaban Aleksandr Guertsen y Piotr Chaadaev, Nikolai Gogol y Evgueniy Boratynsky. Y en el siglo XX en la casa se estableció la Unión de escritores de Rusia, y por la placa conmemorativa dedicada a Aleksandr Guertsen, fue apodada casa de Guertsen. Exactamente esta casa fue decrita en la novela de Mikhail Bulgakov El maestro y Margarita como la casa de Griboyédov. En los años 1930 en un ala de la casa vivieron y Osip Mandelshtam y Boris Pasternak, y después aquí ubicaron el Instituto literario, que nos dio un montón de grandes escritores, entre ellos Fazil Iskander, Rasul Gamzatov y Yuri Trifonov.

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El 6 de junio de 1880 en el bulevar Tverskoy fue solemnemente inaugurado el monumento a A.S. Pushkin, obra del escultor Alexandr Opekushkin. A los pies del monumento se alinearon famosos representantes de literatura, pusieron carteles con citas del poeta, y la gente lanzaron violetas y lirios al monumento. En 1950 se decidió a pasarlo al otro lado de la calle. Desde aquel entonces Pushkin está allí solo, perdido en sus pensamientos profundos, separado del bulevar que tanto amó y en las mansiones del cual experimentó tanto, y su soledad forzada termina la historia del bulevar Tverskoy: nada aquí quedó como antes.

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El arco lacónico del pabellón de la estación del metro Kropotkinskaya nos revela la entrada a uno de los más bellos bulevares de Moscú. Este es uno de esos lugares en la capital, que según una virulenta observación del Skalozub de Griboyedov el incendió contribuyó mucho a la decoración, el bulevar apareció aquí sólo después de que Napoleón, retrocediendo desde Moscú en 1812, la quemó, incluyendo mansiones crecidas excesivamente. Hasta los años setenta del siglo XIX por aquí pasaba el arroyo Chertolie conocido por su temperamento desagradable: en la primavera se desbordaba inundándolo  todo, en el otoño envenenaba con niebla. Hoy en día el arroyo esta dentro de tubos pero debido a este el bulevar tiene un extraño diseño de tres escalones. Este bulevar por sí mismo nos serviría de una excelente guía por la historia de Moscú del siglo XIX: viejas mansiones coexisten aquí con casas de apartamentos que albergaron a los decembristas con salones y quién no ha dejado su huella aquí.

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Fue la casa principal de la mansión del Presidente del colegio de Justicia y miembro principal de la Expedición de monedas de Moscú Alexey Alexandrovich Yakovlev, el abuelo de Aleksandr Ivánovich Guertsen, fue construida en la década de 1770. Durante un tiempo la casa pasaba de un dueño noble a otro y en 1812 se quemó y fue reconstruida completamente, en particular, el pórtico con columnas fue reemplazado por uno con pilastras. En 1831 la tesorería pública compró esta casa, y aquí se ubicó el Primer gimnasio urbano de hombres. Durante todo el siglo XIX fue la principal cantera de la élite intelectual de Moscú, incluyendo al anarquista Peter Kropotkin y al dramaturgo Alexandr Ostrovskiy. En 1872 aquí se abrieron los Cursos superiores de mujeres, únicos en el país. Incluso hoy en día la mansión sigue siendo uno de los centros intelectuales de Moscú aquí se ubica el Instituto de la lengua Rusa. V.V. Vinogradov,de la  Academia de ciencias de Rusia.

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La familia noble de Volkonskiy poseyó una parte considerable de la región, preservando en memoria de ellos el título Volkhonka. La famosa taberna Volkhonka estaba a la vuelta de la esquina, ahora este edificio pertenece al Museo de colecciones privadas. Y el bulevar Gogolevskiy nos conservó la memoria de otro miembro de la familia de Volkonskiy: la casa principal de la mansión urbana de la princesa Sofia Volkonskaya fue construida en 1795, donde vivió hasta 1812 y después de la guerra alquiló el edificio para una taberna. En 1890 la familia del panadero Filippov compró la casa, en el primer piso comenzaron a vender la famosa kulebiaka y saikas con pasas, y en el anexo, construido por Filippov, organizaron un confitería. Tal vez gracias a los anexos y superestructuras de  Filippov la casa se conservó en su forma actual.

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La mansión urbana del príncipe Obolensky está aquí desde los principios del siglo XIX. La mayor parte del tiempo fue propiedad de Kirill Mikhailovich Naryshkin, hermano del decembrista Mikhail Naryshkin. El autor de memorias de la segunda mitad del siglo XIX Dmitri Nikiforov describe la casa de la forma siguiente: "La posición de la casa es muy hermosa en la orilla alta del arroyo Chertolye y Pretchistenskiy bulevar . A tiro de piedra de la Catedral de Cristo Salvador y su jardín, las ventanas principales de la casa se orientan hacia el lado soleado. En los viejos tiempos, cuando Naryshkin, la escalera principal conducía desde la entrada del patio, ahora la entrada es de la calle ". Sin embargo, hoy vemos la casa muy diferente después de una reconstrucción global hecha en 1899 por Lev Kekushev, el famoso arquitecto modernista de Moscú . El construyó para Aleksandr Katuar de Bionkur, hombre maravilloso, heredero de la famosa dinastía industrial ruso-francesa, un entusiasta cazador y coleccionista de armas, su colección de escopetas y pistolas, que regaló al Museo estatal de historia ocupó 22 cajas y dos bultos.

Este lado del bulevar tiene alineado una serie de casas de vecindad de principios del siglo XX. La casa con  bajorrelieves de búhos en las entradas fue construida por el arquitecto e ideólogo del moderno de Moscú Lev Kekushev en 1903. La capital cuenta con pocos monumentos del moderno. Se cree que Kekushev terminó todos sus principales edificios en la primera década del siglo XX, y más tarde la situación turbulenta en el país no fue propicia para el desarrollo de este estilo ceremonial. Desde 1968 la Unión Rusa de veteranos se encuentra aquí.

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Esta casa con un jardín, patrones, columnas talladas es inusual no sólo para Moscú de hoy, sino también para la arquitectura metropolitana de siglos pasados. Fue construida en 1852 por el destacado arquitecto de la era del eclecticismo Nikolai Kozlovskiy, es una rara estructura secular del arquitecto y la único sobreviviente. Y conservada muy bien, como se puede ver mirando fotos de la década de 1860 que muestran un pedazo de la mansión del consejero de estado Piotr Sekretarev. En ese momento aquí vivía otro famoso arquitecto de templos, Konstantín Ton que desde aquí supervisó la construcción de la Catedral del Cristo Salvador. En los últimos tiempo la casa vió a muchos inquilinos famosos: en 1920, por ejemplo, aquí vivió el director Vsevolod Pudovkin, y en 1940, según los rumores, se instaló con su familia Vasily Stalin. En la década de 1990 la casa experimentó una reconstrucción a gran escala cambiando los interiores pero la fachada se mantuvo sin cambios.

El prolífico arquitecto Olgerd Piotrovich construyó una gran cantidad de edificios de apartamentos en Moscú. Pero este con toda su decoración externa que tiende a la modernidad, destaca especialmente. Verticalmente el edificio esta dividido por frisos de estuco con un argumento bastante inusual: uno muestra a una mujer desnuda nadando con un niño sobre las olas con delfines,otro - una mujer con un ángel tocando el cuerno. El edificio pertenecía al príncipe Nikolay Obolenskiy que lo alquiló y vivía en su propia mansión en Sivtsev Vrazhek. En nuestro tiempo el edificio fue reconstruido con plantas altas y se alquila para oficina.

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Hubo un tiempo cuando en este lugar estaba la Iglesia de Nuestra Señora Rzhevskaya, uno de los edificios más antiguos de Moscú construido en 1540. De la iglesia quedó sólo un sótano integrado en  el sótano del edificio, y el antiguo paso subterráneo que conducía de la iglesia a la casa del cura. Sin embargo, la misma casa construida en su lugar es un monumento único de la arquitectura del siglo pasado. En la década de 1920 los arquitectos inspirados por las ideas de Le Korbyuze trataron de reconsiderar la idea de la vivienda. Así aparecieron casas-comuna constructivistas: los apartamentos-células estaban destinados casi exclusivamente para dormir, y todo el resto del espacio (según el proyecto inicial, incluso duchas) eran comunes. Se creía que los habitantes de la casa vivirían en completa armonía y se reunirían en las salas de estar-terrazas. Y así fue, en particular debido a que el equipo de arquitectos encabezado por Moisey Ginzburg fueron los primeros residentes de la comuna. Alexander Pasternak, hermano de Boris Pasternak construyó la casa y más tarde vivió en ella. Más tarde a la casa sobreedificaron dos plantas más, destruyeron los techos-terrazas, pero hasta ahora los apartamentos-células de dos pisos representan una vivienda deseada para la élite intelectual de Moscú.

Nikolay Galkin/TASS

Fue aquí, en la década de 1820 donde el coronel Mikhail Mikhaylovich Naryshkin, el jefe del batallón del regimiento Tarutinskiy organizó la filial de Moscú de la sociedad secreta Unión de   prosperidad. Aquí, por la primera vez Kondratiy Ryleev leyó sus “Pensamientos”, aquí se reunieron Ivan Puschin y Eugene Obolensky. Después del fracasado levantamiento de los decembristas y la derrota de la sociedad secreta, el Distrito de la administración de bienes de Moscú a cargo de las posesiones de la familia imperial compró la hacienda. Pero la gloriosa historia de la casa no terminó. En 1860 aquí se estableció el nuevo gerente Ivan Maslov, un gran amante y protector de las artes. Organizó algo parecido al círculo literario que a menudo visitaban Afanasiy Fet, Yakov Polonskiy, Aleksey Maslov Plescheev y el mejor amigo de Maslov , Ivan Turguenev, que más tarde dijo que Moscú sin Maslov era impensable para él. El retrato más famoso de Turguenev exhibido en la Galería Tretyakov, fue pintado por Iliya Repin en esta casa. Desde 1969 aquí está la unión de artistas.