Coloridos del sur de Rusia

El centro de Rostov del Don, gracias a sus palacios de mercaderes y coloridos del Viejo mercado, hasta hoy conserva su encanto de antes de la revolución.

Valery Matytsin/TASS

La antigua construcción se concentra al rededor de las calles Pushkinskaya y Bolshaya Sadovaya. Es preferible movilizarse a pie, a la orilla izquierda del Don se puede llegar en colectivo o taxi. La ruta empieza en una de las principales calles de la ciudad - Pushkinskaya. Inclusive no es una calle, sino un pintoresco bulevar verde, con abetos, abedules y lilas. Históricamente la calle se llamaba Kuznetskaya, pero en memoria al gran poeta ruso, quien varias veces estuvo en Rostov, de camino a los balnearios del Cáucaso, en el año 1885 le cambiaron el nombre. El monumento al poeta pushkin, apareció aquí mucho después - en el año 1956 y en los años 2000, en el bulevar establecieron bolas forjadas con tramas sobre la vida de Pushkin y escenas de su novela en poemas, «Eugenio Oneguin».

Por los dos lados del bulevar se encuentran expresivos palacios del siglo XIX - principios del siglo XX. Según la leyenda, a principios del siglo XX, la casa № 79, fue traída de Italia por partes, por el millonario comerciante Iván Suprunov.  En la casa № 83 vivió Sabina Spielrein, una de las primeras mujeres psicoanalíticas en el mundo, alumna de Carl Jung y Sigmund  Freud. El palacio neoclásico del editor de libros Nikolay Paramonov, fue construido según el proyecto de Leonid Eberg, arquitecto, quien en el año 1911, fue invitado de Moscú al cargo de «administración de las construcciones en Rostov».

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En una preciosa casa del abogado Alexander Petrov en la calle Pushkinskaya, 115, desde el año 1938 se ubica el museo de bellas artes. Su colección se compone de bodegones «pequeños holandeses», pinturas narrativas del taller de Rubens, jarrones chinos y cofres, espadas de samurái, gráfica de Piranesi y arte ruso desde iconos del siglo XVI hasta los vagabundos y collages del siglo XXI.

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Paralelo a la calle Pushkinskaya, mas cerca al Don, se encuentra la calle central de Rostov - Bolshaya Sadovaya. En ella se concentra la vida administrativa, de negocios y cultural de la ciudad. Hasta mediados del siglo XIX, este lugar se encontraba por las afueras de la ciudad y era un jardín muy grande. Pero Rostov se desarrolla rápidamente y en los años 1870 aquí apareció una calle, donde poco a poco se construían bancos, hoteles, tiendas y casas de ciudadanos pudientes de Rostov. Muchos de estos palacios se han conservado hasta nuestros días. Por ejemplo, la Casa con cariátides en la calle Bolshaya Sadovaya, 27, fue construida para la actriz  del teatro de Rostov Margarita Chernovaya, por uno de sus admiradores. En sus tiempos aquí se celebraban magníficas fiestas de gala, cantaba Fedor Shaliapin, leía poemas Nikolay Gumiliev.

En la casa comercial en la calle Bolshaya Sadovaya, 64, se establecieron no solo tiendas, sino el famoso, en Rostov, kabaret y uno de los primeros, en el sur de Rusia, electrobiografos - a principios del siglo XX, los llamaron cines. El edificio mas elegante - la casa № 47, es la duma de la ciudad, construida por el rector de la Academia imperial de artes Alexander Pomerantsev. Por un lado recuerda al edificio de Moscú GUM (tienda estatal universal), y no por gusto: Pomerantsev fue el autor de los puestos comerciales superiores.

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La historia de los palacios de Rostov está registrada en el museo de etnografía , ubicada en la calle Bolshaya Sadovaya, 79. Aquí se ha reunido una interesante colección, que incluye artefactos de la época prehistórica, como hachas de piedra de gente primitiva, maqueta de la fortaleza de San Demetrio de Rostov, diorama «animales y aves en su hábitat», en la que se escenificó la vida de los habitantes del territorio de Rostov. 

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A una cuadra del museo de etnografía - avenida  Voroshilovsky, va de la plaza Gagarin hacia el puente Voroshilovsky. Este puente lo construyeron a mediados de los años 1960, mediante el método de encolado- para aquellos tiempos un método revolucionario- sin soldadura, sin tornillos - todas las partes son unidas con un potente pegamento, elaborado en un laboratorio químico secreto.

En el pasaje subterráneo, en el cruce de la avenida Voroshilovsky y  la calle Bolshaya Sadobaya, se encuentra una atracción excepcional de Rostov - un gigante mural con simples azulejos, en el que detallada y auténticamente y muy colorido se  representa las etapas de la vida de un niño, desde el nacimiento hasta la fiesta de gala de promoción en la escuela.   A fines de los años 1970, en Rostov decidieron construir el metro y a la organización «Mostootriad-10», se le encargó la tarea de pintar los pasajes subterráneos, en los lugares donde se planeaba construir las salidas de las estaciones. El encargado de los acabados Yuri Labintsev propuso al jefe de «Mostootriad» sus bosquejos y este los confirmó. 

En pasajes de las calles vecinas hay murales del mismo autor, pero con otros temas: en el cruce de la avenida Budenovsky y la calle Moskovskaya se ven las escenas de la novela «El Don apacible» dibujos de la vida de los ciudadanos de Rostov, tipos de la ciudad, flora y fauna de la región y el cruce de Bolshaya Sadovaya y avenida Budenovsky está dedicada a la gran guerra Patria.

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Alrededor de la plaza Sovornaya, cerca a la avenida Budenovsky, se ha extendido el mercado Central, el mismo antiguo bazar o abreviado  - Starbaz. Aquí se puede comprar todo, desde embutidos hasta pedazos de telas. Cientos de metros cuadrados de carne - no es una forma de hablar: lomo, solomillo, pierna, carne veteada - y todo esto muy fresco y de la mejor calidad. Al lado - pescado: los pequeños venden en el antiguo bazar, en los puestos; los grandes - trucha, esturión, lisa, carpa - en remolques de automóviles, donde están nadando en los acuarios. En potes de tres litros está el caviar. Los coloridos puestos de frutas y verduras son mas abundantes en verano, pero como Rostov es una ciudad del sur el verano dura desde abril a noviembre, manzanas, peras, fresas y sandías al mercado casi no se trae.

Cerca al mercado Central, los fines de semana se organiza un mercado de granjeros. De toda la región fértil de Rostov traen verduras, frutas, hierbas, cangrejos vivos del río Mánych, miel de brezo, leche, embutidos caseros, quesos, requezón. Los precios son bastante módicos y cerca a la hora de cerrar - como a las dos de la tarde - los precios son simbólicos.

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La calle Beregovaya, simplemente es la ribera, que se extiende  por el río a lo largo de la ciudad. Infinitamente, se puede pasear y observar, como apaciblemente mueve sus aguas el Don. Antes la calle Beregovaya estaba llena de almacenes y contenedores, pero ahora es una de las zonas mas respetables de la ciudad: carriles bici, macizos de flores bien cuidados, restaurantes y cafeterías, plazuelas infantiles y cuadras de edificios modernos con vista al mar. 

En la calle Beregovaya, también se encuentran los almacenes Paramonovskie- uno de los principales lugares de ocio de los ciudadanos. Los almacenes de trigo del mercader Ellidifor Paramonov fueron construidos en la segunda mitad del siglo XIX. Los granos se guardaban aquí en perfectas condiciones, gracias a que debajo del piso se hacían conductos con agua de fuentes naturales, que se origina de la profundidad, de estos lugares. En la época soviética los almacenes se maltrataron, solo quedaron las paredes. En los años 2000, los entusiastas decidieron organizar en ese lugar bañeras: la salida de uno de los almacenes fue clausurado con hojas de fierro, el agua natural llenó los almacenes y en la edificación se formó una piscina gratuita.  Las autoridades de la ciudad, planean reconstruir estos almacenes y construir un  spa-hotel y un centro de arte contemporáneo, mientras esto no sucede, los ciudadanos se bañan aquí en verano las 24 horas.

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Desde los almacenes Paramonovskie se abre una hermosa vista hacia el Don y hacia su ribera izquierda, llamada Levberdon. Aquí prácticamente no hay residenciales, Levberdon - es Las Vegas local, aunque sin casinos, pero clubes nocturnos, hoteles y restaurantes aquí hay decenas, para todo gusto y bosillo. A lo largo del río se extienden kilómetros de venta de brochetas (shashlik), en las parrillas se fríen todo tipo de carne: cordero, hígado de ternera, alas de pollo y filetes de cerdo - servidos con abundante verdura y salsas. Para el Campeonato mundial de fútbol de la FIFA Rusia 2018, en Levberdon se planea construir un nuevo estadio - los propietarios de cafeterías y restaurantes, esperan con impaciencia la llegada de los aficionados.