El paseo por Azov

La gloria militar sonada de Azov se quedó en el pasado. Esta ciudad confortable, verde hasta para el amante de la historia más impresionable no se parece al campo de batalla entre las tropas rusas y turcas que fue a fines del siglo XVII, cuando Pedro el Grande y sus camaradas de armas luchaban aquí por la salida al mar para Rusia  Para pasear por Azov se necesitará de tres a cuatro horas. Los lugares de interés principales se ubican de un modo compacto, por lo tanto se puede empezar la visita desde cualquier punto.

Valeri Matitsin/TASS

El punto de ruta siguiente es la ciudad antigua Azov. Su lugar de interés principal – el museo-parque natural histórico arqueológico y paleontológico – guarda muchos objetos expuestos únicos. Todos ellos fueron encontrados durante las excavaciones en las proximidades de Azov. 

Pasando de sala en sala se puede componer una imagen completa del mundo Antiguo a modo de ejemplo de la ciudad particulada. En la sección paleontológica se guardan los restos de los parientes prehistóricos de elefantes, rinocerontes y jirafas – deinotherium (lat.), mammuthus trogontherii (lat.) o mamut estepario, elasmotherium (lat.) del Cáucaso y  de la jirafa de Azov. La exposición "Tesoros de los nómadas de Eurasia" cuenta la cultura de los escitas y los Sarmatae (lat.). Las salas especiales están dedicadas a los tiempos cuando Azov formó parte de la Horda de Oro y el Imperio otomano, y también a tres centenarios últimos desde Pedro I hasta los tiempos novísimos. Y todo esto va acompañado de la descripción detallada, la gran cantidad de artefactos, trajes, armas, reconstrucciónes y pantallas interactivas en las cuales se puede, por ejemplo, mirar, como fue hecha la fortaleza de Azov en los tiempos de la Guerra rusa-turca.

Mikhail Mordasov/TASS

El pañol de pólvora fue construida en el centro de la fortaleza de Azov antigua en 1770 durante la Guerra rusa-turca ordinaria. Un cuarto del siglo después la construcción de madera claudicante fue demolida y a 1799 fue sustituida por la construcción de piedra. Este edificio es el monumento de ingenieros militar conservado único de fines del siglo XVIII en el Sur de Rusia.

El edificio del pañol de pólvora ya de por sí es un objeto expuesto, sin embargo, no es el único que sea de interés. Aquí mismo se puede ver piezas de artiería de los tiempos de Pedro I – cañónes y morteros antiguos participados en las campañas de Azov legendarias, el diorama majestuoso "Asalto de Azov el 18 de julio de 1696" por la autoría del pintor de Rostov Arseni Chernishev, así como los originales de las estatuas de piedra de los pólovtsi ubicados al entrar en el pañol de pólvora.

El museo del investigador polar ruso Rudolfo Samoilovich fue fundada en el Azov en 1981 al centenario del nacimiento del viajero y científico famoso.

En honor de Rudolfo Samoilovich está llamada la multitud de los objetos geográficos – el Estrecho en la tierra de Francisco José, la península y el cabo en la Antártida, la isla en el Mar de Kara y otros.

La mayor parte de la vida del científico, como corresponde al investigador del polo, fue dedicado a las expediciónes innumerables, pero su infancia y adolescencia pasaron en Azov. La exposición del museo se ubica en la casa donde nació y creció el investigador. Entre las objetos expuestos son los originales de las fotografìas, objetos de uso corriente y los documentos, los objetos personales del viajero integrados en el interior reconstituido de fines del siglo XIX y principios del siglo XX.
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Ya a fines del siglo XIII en el territorio actual de Azov se ubicaba el centro comercial grande y administrativo del estado de la Horda de Oro - la ciudad de Аzак. A fines del siglo XIV la ciudad fue saqueada por el emir Supremo Tamerlan y reconstruida por los mercaderes genovéses y venecianos convertidos la ciudad de Tana (el segundo nombre de la ciudad de Аzак) en el puesto avanzado de las ciudades italianas. A 1471 la ciudad de Аzак ha sido la fortaleza turca. Los turcos fortificaron lo por zanjones y terraplénes escarpados reconvertidos posteriormente muchas veces - incluso por las tropas rusas durante las guerras rusas-turcas. Ahora en Azov se puede ver los restos de estos zanjones junto con las ruinas de la fortaleza de genovéses y la parte de las puertas Alekseevskie (su historia tiene lugar desde 1770).  Desde este lugar histórico se domina una panoramica magnífica a la delta del Don.

El molino de ladrillo maravillosamente conservado pertenecido al cosaco Nikolai Bulanov, se refiere a las muestras de la arquitectura industrial de principios del siglo XX poco numerosos en el sur de Rusia. No se logró determinar más exactamente la fecha de su construcción - en los documentos urbanos figuran el 1905 y el 1912. El edificio se reconvertía repetidamente – así, en 1925 en el territorio del complejo apareció el anexo de un piso con la máquina de vapor establecida allí.

En los años de la Gran Guerra Patria el molino fue destruido parcialmente.

En 1952 durante los trabajos de restauración el edificio fue completado por  algunos elementos de arquitectura.

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La capilla del Santo Luka es la única construcción religiosa conservada de los tiempos pre-revolucionarios en Azov. Según los archivos, en 1912 el dinero para la construcción de la capilla donó el habitante de Azov Mikhail Golovskoi transmitido todos sus ahorros – unos 400 rublos - al alcalde de Azov Vissarion Mishkin. El representante de las autoridades atrajo a la construcción algunos habitantes de la ciudad acomodados, y un año después, en 1913 la capilla fue construida y consagrada.

Después de la revolución de 1917, la capilla fue devastada, pero pasado casi un siglo se renació. Al restaurar se utilizaban un ladrillo antiguo - él destaca la elegancia de arquitectura de la capilla.

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El Icono de la Virgen de Azov, en honor de la cual está consagrado este templo, se considera como uno de los iconos más extraordinarios en la historia de la Ortodoxia rusa. La información sobre su autoría, también como el tiempo de la escritura del icono, son contrastados. Según una de las versiones, en 1711 Pedro I volviendo después de la victoria de los turcos y de la toma de la fortaleza de Azov, pasaba la noche en la casa de un sacerdote local que en recuerdo del evento pinceló la imagen especialmente considerada desde entonces por los guerreros del ejército Ruso.

El templo regimental fue construido por "todo el mundo" a principios de la década de 1990. En la construcción participaron tanto los representantes de las autoridades y del negocio como la gente corriente.

Al visitar este templo verdaderamente público la atención especial merece la campana «el Príncipe Vladimir» con un peso de 1270 kilogramos colada en la ciudad de Kamensk-Uralski de la región de Sverdlovsk.

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Siendo la ciudad de la gloria de Pedro el Grande, en las batallas por la cual maduraban el autócrata y sus allegados, la ciudad de Azov simplemente no podía prescindir de un monumento en honor del emperador. El monumento al gran emperador ruso fue inaugurado en 1996 para tercer centenario de la flota rusa. Los autores múltiples dirigidos por los escultores Oleg Komov y Andrei Kovalchuk representaron Pedro-el general, aún joven, pero ya con sentido de finalidad y perseverante.

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Uno de los compañeros de lucha de Pedro I principales en las campañas de Azov en el periodo 1695-1696, el representante de los boyardos antiguos Aleksei Shein hizo una aportación de peso al fortalecimiento de las posiciónes rusas en el mar de Azov. En segunda campaña de Azov de 1696 coronado por la toma de Azov, después de un asedio largo, Shein fue nombrado el comandante de las tropas terrestres y, después, está conferido el título del generalísimo y honrado con una condecoración personal de Pedro I – la copa de oro nominativa.

El monumento a Aleksei Shein de la autoría de los escultores Mikhail Lushnikov y Vladimir Mokrousov es el monumento único a este jefe militar y hombre del Estado maravilloso en Rusia.

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La historia de la flotilla militar de Azov formada en 1768 cuenta con muchas páginas gloriosas. En la guerra prusiana-turca en el periodo 1768-1774 uno de los almirantes rusos más grandes Aleksei Seniavin patroneaba de ella. En los años de la Guerra Civil la flotilla de Azov participaba en la lucha contra las formaciónes de guardia blanca y germanas. En la Gran Guerra Patria los marineros del destacamento del Don de la flotilla de Azov bajo el mando de Tsezar Kunikov hacían frente a las fuerzas superiores del rival al entrar en el puerto de Taganrog.

El monumento a los marineros de la flotilla de Azov en concepto de la lancha torpedera en el pedestal perpetúa esta hazaña y goza de la popularidad grande entre los ciudadanos de Azov de todas las generaciónes y las edades.