Lugares históricos

Ruslán Shamukov/TASS

Se viene a pasear, comer, divertirse y hasta a vivir a las islas. En la isla Krestovski están abiertos el parque de atracciones de Divo-ostrov y la caravana de los restaurantes y los clubes costeros. La isla de piedra de las últimas fuerzas guarda los recuerdos de la vida de veraneo prerrevolucionaria, pero solo pocos de los amos nuevos pudieron mantener el encanto de aquel tiempo.

En la isla Yelagin no hay casas privadas. En la exresidencia imperial está reunida una colección de objetos de decoración interior del siglo XIX –inicios del siglo XX, y de cuando en cuando en las salas lujosas se organizan bailes de disfraces verdaderos. En el parque están abiertos la estación náutica y el zoológico con cabra de Kamerun, tamias de Siberia faisán de oro. Por las alamedas saltan las ardillas, que tratan de dibujar los visitantes inscritos en el taller de la casa de campo Tvorcheskaya. Los fines de semana en la pista de baile junto al prado Masliany, la orquesta toca el fox-trot, valses y rock and roll y la generación mayor baila, no prestando ninguna atención a nadie.

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El símbolo principal de San Petersburgo es el monumento a Pedro I en la plaza de Senado, erigido en 1782 por orden de Catalina II, quien admiraba sinceramente al primer emperador ruso. Esto mismo relata el monumento: Pedro I aquí es el vencedor coronado, no solo a tiempo arrimó las espuelas y corcoveó el caballo–a Rusia, no dejándola caer al abismo, sino que pisoteó la terrible culebra que simboliza a los enemigos y rivales de las reformas.

Con este monumento están vinculados más muchas leyendas más que con cualquier otro monumento de San Petersburgo, y lo comenzaron a llamar Caballero de Bronce después de la aparición del poema de Aleksandr Pushkin, aunque en realidad el caballero, como todo lo demás, está hecho en lo absoluto no de cobre, pero sí de bronce.

Este lugar es único: en diciembre de 1825 precisamente aquí tuvieron lugar eventos trágicos posteriormente llamados como la rebelión de los decembristas. Los órganos de gestión principales el Senado y el Sínodo también se encontraban en esta plaza, ahora en su lugar están el Tribunal Constitucional y la Biblioteca Presidencial. Así que la plaza de Senado por todos lados es el símbolo de la rebelión y del sentido común al mismo tiempo. El Caballero de Bronce es el fondo favorito para las sesiones fotográficas de bodas: aquí se toma champán y se rompen las copas para "tener suerte". El área de césped alrededor del monumento es uno de los pocos lugares en el centro, donde se puede estar tumbado en la hierba tranquilamente.

Antes de que el arquitecto Thomas de Thomon (fr.) fuera encargado de desfigurar esta parte de la isla Vasilievski, aquí se ubicaba el puerto comercial. Con el tiempo, los barcos han sido demasiados, la escala de los barcos se pasaron en Kronshtadt y en la isla Gutuyevski, y Thomas de Thomon se puso a corregir el territorio. El arquitecto inventó que todo fuera simétrico. Los constructores rellenaron por hidromecanización la punta de la plazoleta semicircular de forma ideal, en el mismo lugar donde la calle Bolsháya Nevá se cruza con la Malaya Nevá.

Enfrente de la plazoleta se construyó un edificio majestuoso de la Bolsa parecido a un templo helénico. Después de la guerra, aquí se ubicaba el museo Naval, diez años atrás avanzaban las propuestas para dar pasa a una nueva licitación, pero finalmente entregaron el edificio al Museo del Hermitage: Unos años después aquí estará el Museo de guardia y heráldica rusa. Entre la punta y la Bolsa están las columnas Rostradas. Los adornan no solo rostros –espolones de naves enemigas vencidas – sino que también figuras alegóricas de los ríos rusos importantes –el Volga, Dniéper, Vóljov y Nevá. Antes las columnas Rostradas servían de faros y ahora durante los días de fiesta y casos especiales en ellos se encienden las antorchas –y este es un evento muy espectacular.

Los paseos más meditativos son a los cementerios que se extendieron en ambos lados del río Smolenka. Son cuatro: Smolenskoye, Luteranskoye, Armianskoye y Voyennoye.

El cementerio Smolenskoe (estación de metro Primorskaya, Vasileostrovskaya, la calle Kamskaya, 26) es uno de los más antiguos en la ciudad. Aquí están enterradas la nana de Pushkin Arina Rodionovna y la patrona de Petersburgo Santa Ksenia. Junto a la capilla sobre su tumba decenas de personas vienen todos los días acá y dejan notas con solicitudes de auxilio. En nuestro tiempo el cementerio Smolenskoye ha sido el último abrigo para muchos artistas, entre los cuales se encuentran: el director Alekséi Balabánov, el pintor Timur Nóvikov y el escritor Víktor Konetski.

El cementerio Luteranskoye es el más hermoso (la estación de metro Primorskaya, Vasileostrovskaya, la naberezhnaya del río Smolenka, 27) está cerrado para entierros y ha sido declarado monumento de la arquitectura paisajística. El cementerio Voyennoye se llama oficialmente "la Isla de los decembristas" (la estación de metro Primorskaya, Vasileostrovskaya, la avenida KIMa, 2a). Y en el cementerio Armianskoye (la estación de metro Primorskaya, Vasileostrovskaya, la calle Kamskaya, 3) está una iglesia pequeña del Santa Resurrección construida según el proyecto del autor de la verja del jardín Veraniego Felten.

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El jardín Letni fue pensado por Pedro I como el parque regular con senderos cruzados bajo un ángulo recto y esculturas italianas de los dioses y héroes antiguos. Con el tiempo el jardín ha cambiado.

De la parte del río Nevá está ubicado el palacio Letni de Pedro I, donde están, por ejemplo, el aparato eólico náutico único hecho para el emperador por los alemánes, y el monumento maravilloso al fabulador ruso Iván Andreyevich Krylov en el que se puede buscar desafinadamente el Macaco con gafas, el Elefante y Mos’ka, la Cigarra y la Hormiga. El organillero y el titiritero regularmente presentan el espectáculo para los niños junto a este monumento.

El palacio Letni de Pedro I está cerrado por remodelación.

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Es un estadio antiguo construido en el año 1925 en la isla Petrovski (de Pedro) bajo el diseño de Alois Veivoda, deportista famoso, ingeniero y arquitecto.  La inauguración del estadio V.I. Lenin, como fue denominado en aquel entonces, fue celebrada por toda la ciudad.  Aquí llevaron a cabo sus partidos los equipos Zenit, Spartak, Dinamo, Trudovye reservy, Petrotrest, otros. En dicho estadio tuvieron lugar los partidos esenciales internacionales. 

En 1992 el estadio cambio su denominación por Petrovski. Los Juegos de la Buena Voluntad fueron organizados en este estadio en 1994, además los partidos jubilares fueron llevados a cabo aquí con motivo del adversario del fútbol.

Cerca del estadio hay una arena pequeña construida en el año 1961 y reconstruida en 1994.  Se usa como un campo de entrenamiento y un campo de juegos de la Liga nacional de fútbol, de la selección juvenil del Zenit, etc. Las tribunas del estadio albergan a 21 mil de espectadores, la arena pequeña - 3 mil.

En el territorio del estadio hay un restaurante, una tienda donde se venden los símbolos del Club de fútbol Zenit.

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De los tiempos de Pedro I en la fortaleza queda solo el arco del triunfo con las mismas puertas Petrovskiye, la poderosa construcción de piedra de 22 metros de ancho. Y detrás de estas puertas está una gran ciudad que, en nuestro tiempo se ha convertido en una reunión de museos pequeños.

La casa del Comandante está abierta una exposición dedicada a la historia de la ciudad desde su fundación hasta 1918: las maquetas de las calles y las casas en los detalles más pequeños reproducen la vida de San Petersburgo y Petrogrado, algunos trajes se pueden probar y la carta de los restaurantes prerrevolucionarios se puede inscribir en su cuaderno de notas.

En Pechatnia se realizan talleres donde se puede hacer por sí mismo monotipiya o monoestampa. Desde el mirador en el bastión de soberano es conveniente mirar, como en el bastión de Naryshkin se arman el cañón, que cada día lanza un disparo al mediodía en punto. En el expendio de souvenirs adjunto a la Casa de la Moneda actual, se venden billeteras y anillos-moneda.

Junto al revellín Alekseyevski juegan al gorodkí, y en la playa con vista al malecón del Palacio es agradable hacer un picnic. Y desde la plaza junto a cortina Nikolski se puede realizar un viaje corto en helicóptero sobre la ciudad, pero impresionante.

El museo está abierto de jueves a martes.

En San Petersburgo hay un montón de tiendas de antigüedades y boliches, pero los tesoros totalmente sorprendentes por precios más exiguos se encontrarán en la estación de metro Udelnaya, donde los fines de semana cientos de vendedores encasillan sus riquezas, de las galletas caducadas a sillones florentinos anticuarios. Aquí de los pies a la cabeza se puede vestir como un hippie americano de la década de 1970, como la diva del siglo de Plata o totalmente amueblar un apartamento en el espíritu de la antigua casa de campo académica – con porcelana de Meissen, manteles de encaje de Bruselas y libros en la encuadernación de preguerra. Discos de gramófono, bicicletas, artículos de uso doméstico finlandesos, samovares, uniforme soviético, horquillas rusticanas – aquí hay de todo, si hubiera tiempo y paciencia para encontrar una cosa necesaria y convenir el precio con el vendedor. Como en cualquier mercado de pulgas, las posibilidades de encontrar algo valioso aumentan si viene aquí temprano por la mañana.

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El jardín Botánico empezó desde cuando Pedro I mandó hacer la huerta para la cultivación de hierbas medicinales en la isla perdida cerca de San Petersburgo.  La orden fue cumplida en el plazo más corto y la isla se empezó a llamar Aptekarski.  Con el tiempo la colección de las plantas en el huerto creció mucho en sentido directo y figurado y, además de la sección médica en él apareció la sección botánica con "plantas curiosas y ajenas". Posteriormente aquí se iniciaron trabajos de investigación: fueron organizadas expediciones regulares, catálogos publicados de las plantas, colecciones de semillas creadas y sistema, invernáculos construidos para el cultivo de verduras y frutas termófilas, así como toda clase de especies exóticas.

Ahora el paseo por el Jardín Botánico es una de las actividades más agradables para estar a solas. La atracción anual es la espera de la floración del cactus llamado "Reina de la noche". Este cactus tropical es notable porque florece solo una vez al año, lo hace por la noche y, solamente unas horas. Esto suele pasar en el mes de junio. Una semana antes de la eclosión de la flor, las agencias de noticias de San Petersburgo reciben diariamente los informes sobre el estado de los brotes del cactus "Reina de la noche" y en el día, cuando esta brota, junto a las puertas del jardín Botánico se forma una larga cola y el jardín Botánico permanece abierto hasta las dos horas de la madrugada.