Cuando las antenas eran grandes

POR LOS GOLES DE MI MEMORIA
Cuando las antenas eran grandes
Maria Komandnaya, presentadora de televisión
POR LOS GOLES DE MI MEMORIA
Cuando las antenas eran grandes
Maria Komandnaya, presentadora de televisión
"Por los goles de mi memoria" es un proyecto de Welcome2018, donde los columnistas de conocidas editoriales y personajes de los medios comparten sus más memorables recuerdos de los campeonatos mundiales.
"Por los goles de mi memoria" es un proyecto de Welcome2018, donde los columnistas de conocidas editoriales y personajes de los medios comparten sus más memorables recuerdos de los campeonatos mundiales.
Maria Comandnaya
Maria Comandnaya es la presentadora de programas deportivos en el canal de televisión "Dozhd", periodista. Transmitió la Olimpiada en Vancouver. Escribe columnas deportivas para periódicos, en particular para "Noticias de Moscú".

En los años 2011-2012 trabajó en el canal de televisión "Rusia 2", dirigió el show "90x60x90", donde, en calidad de héroes, participaban los famosos entrenadores y jugadores de fútbol. Luego dirigió el programa "Qué quieren las mujeres", también sobre deportes. En 2017 dirigió la solemne ceremonia de sorteo de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™.
Verano del 2002. Todavía soy bastante adolescente, en la habitación solo funcionan los botones deportivos de mi televisor, veo tenis, atletismo y por supuesto, esquí. Hay mucho deporte en mi vida, pero no hay fútbol, en absoluto. Algo escuché sobre el campeonato mundial, que se está celebrando. Por ejemplo, que por algún motivo se celebra en dos países al mismo tiempo y no lo puedo entender. Que los nuestros juegan, que los rivales son Bélgica, Túnez y Japón. Los dos últimos son unos enanos del fútbol. La frase de que todos han aprendido a jugar al fútbol, aún no la han inventado.

El primer partido en aquel torneo jugamos con Túnez. No, no tenía la intención de verlo. En lugar de esto me fui a algún lugar a hacer otras cosas: muéstrame por lo menos a un adolescente de trece años, que tenga poco que hacer. No existe, ¡simplemente no hay!
Salí de casa e inmediatamente sentí que algo andaba mal. Como si empezara el apocalipsis y la gente se convirtiera en zombi y apenas oscureciera comenzarían a salir de sus refugios para devorar a los que por suerte, aún estaban con vida. Pero no, no es una serie de muertos vivientes, otra cosa está sucediendo.
Salí de casa e inmediatamente sentí que algo andaba mal. Como si empezara el apocalipsis y la gente se convirtiera en zombi y apenas oscureciera comenzarían a salir de sus refugios para devorar a los que por suerte, aún estaban con vida. Pero no, no es una serie de muertos vivientes, otra cosa está sucediendo.
Resulta que nuestro equipo está jugando ahora con Túnez. Parece que el juego lo estaba viendo todo Krasnogorsk. Esto me interesó. ¿Qué hace el fútbol? ¿De dónde viene esta fuerza unificadora? ¿De qué, por qué? No alcanzo regresar a casa a ese juego, pero empiezo a ver los partidos, que se transmiten por televisión todo el día. Esa sensación, cuando el futbolista patea hacia la portería y tu corazón deja de latir, ¡Adoro, adoro, adoro!

Saben, hay una película que se llama "Cada uno tiene su película o Cómo se detiene el corazón, cuando se apagan las luces y comienza la sesión". Con él, con el corazón, realmente sucede. Pasa cuando vemos un partido de fútbol en casa por televisión, pero en el estadio pasa especialmente a menudo. Hace poco tengo estas sensaciones, son intrigantes.
Después, nuestra selección pierde ante Japón, empiezan disturbios en la Plaza Manezhnaya. Los cuadros de NTV aún están delante de mis ojos: coches volcados e incendiados, personas que corren a algún lado, por alguna razón golpean las vitrinas. No entiendo esto. Y ahora no lo puedo entender. El fútbol tiene una energía fuerte y destructiva, pero ¿por qué? No, entonces, aún no supe que significaba la palabra "destructivo", pero realmente valoré el poder del fútbol. Dentro de unos cinco años, cuando tengo que ir al estadio a trabajar por primera vez en mi vida, mi padre me pregunta: "¿Esto es seguro?" El recuerdo de los disturbios y el hecho de que el fútbol puede traer desgracias, se mantendrán durante mucho tiempo. Pero no puedo evitarlo - en el año 2002, durante el campeonato mundial, me enamoré. Del fútbol. Estoy muy apenada por la partida de nuestra selección, pero me entrego a la pasión.

La pasión es el equipo de Brasil. No termino de recuperarme y ya estoy en el mercado comprando cuadernos con la imagen de Rivaldo. Recuerdan, aún habían mercados. No cerrados, ni de granjeros, sino en carpas, en las que puedes comprar cualquier cosa. Incluyendo un montón de cosas con el emblema de la selección brasileña.
No puedo evitarlo: en el 2002, durante la Copa Mundial, me enamoré. Del fútbol.
No puedo evitarlo: en el 2002, durante la Copa Mundial, me enamoré. Del fútbol.
Durante un par de semanas el fútbol se convierte en una parte importante de mi vida, me da emociones, las que muy raro se pueden encontrar. En la final juega mi Brasil y la selección de Alemania. Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, Cafu, Roque Junior, Gilberto Silva: ¡Qué equipo! Y los alemanes tienen al gran Kahn. Por supuesto, él también me gusta. Pero cuando los brasileños ganan, experimento un éxtasis. Ronaldo levanta la Copa sobre su cabeza y yo empiezo a llorar. Los futbolistas hacen el recorrido olímpico, yo como si corriera junto con ellos.
Fue un tiempo especial, un verano especial. El fútbol se ha convertido en el amor que no vive tres años, pero mucho más tiempo. Ese verano de 2002 le dije a mi amiga que sería comentarista y periodista deportiva. Recuerdo, ella se rió entre dientes, diciendo: "No, Mashi, perdona, pero es imposible". ¡Y resultó ser muy posible! Comentar el fútbol, hacer entrevistas, hacer reportajes y dirigir programas. ¡Una chica que ama el fútbol es algo raro! Lo principal es querer y lograr se puede cualquier cosa.

Durante la Copa Mundial de 2002 me di cuenta de que quería vincular mi vida con el fútbol. Fue entonces cuando tuve un sueño consciente por primera vez. Y esta es la cosa más valiosa que me dió el fútbol. Ya que no hay mejor que un sueño y la forma en que se hace realidad. Nada en absoluto.
Ilustraciones:
Lala Bulanova para Welcome2018.com