Parque de Maks Ashmann

Evgeniy Morozov/Welcome2018.com

En el año 1903, Maks Ashmann, comerciante de vinos de Königsberg, donó a la ciudad sus bienes y 100 mil marcos para la construcción de un parque público. En el año 1910, se inauguró el parque con su nombre, en la parte norte de la ciudad. El territorio consta de  un estanque con playa para nadar, un tobogán para patinar, una pista para practicar equitación y una pista para practicar ciclismo. Después de la guerra el parque estuvo abandonado, pero  logró conservar su encanto. Actualmente se están realizando trabajos de reconstrucción del parque  Maks Ashmann, acondicionamiento y la construcción de nuevos caminos.