Plaza Central

Ruslán Shamukov/TASS

Saliendo del subterráneo debe dirigirse hacia la antigua plaza Zámkovaya, que también es la plaza del Káiser Guillermo, actualmente - Plaza Central.  Como referencia, es un enorme edificio blanco- azul, la Casa de los Soviets.  En la pared de soporte del lado oeste del Castillo,en el año 1904 se instaló una placa con la frase más celebre del habitante más conocido de Königsberg, el filosofo Kant:  «Dos cosas me llenan el espíritu de nuevas y crecientes admiraciones y asombro, a medida que reflexionas sobre ellos más profunda y largamente: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral de mí mismo». La copia se puede encontrar en los restos de la pared de la fortaleza, simplemente debe salir a la plaza Central por el pasaje subterráneo ubicado debajo de la avenida Lenin. 

En la Plaza Central se llevan a cabo trabajos de excavaciones del pabellón oeste del Castillo.   En verano, con las excursiones se puede entrar a algunos ambientes subterráneos del palacio, donde, como en otros subterráneos de Königsberg, según cuenta la gente, deben haber tesoros y sin duda alguna la Cámara de ámbar, perdida durante la Segunda Guerra Mundial del palacio Peterhof de San Petersburgo.     Los hechos alimentan los rumores: desde 1942 hasta 1945 la Cámara de ámbar se encontraba  en el Castillo, desde entonces nadie lo vio mas.  

El Castillo fue modificado en reiteradas ocasiones,, desde el día de su fundación en 1255 hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial, transformándose de fortaleza a la residencia real y luego en complejo administrativo de museos.    Los estilos gótica, barroco, rococo, clasicismo y romanticismo, de una u otra manera destacaron en la arquitectura y en el adorno interior de esta  majestuosa edificación de 100 metros de largo y 67 metros de ancho.   El capitel de la Torre del Castillo se levantaba a 84, 5 metros sobre la ciudad.   Una de las salas más solemnes del Castillo, se llamó Sala de moscovitas en honor a los embajadores de Basilio III, con quien el duque Albercht quiso atacar a Polonia.   Esta Sala fue la más grande en todas las tierras alemanas, su área constaba de1500 metros cuadrados.  Precisamente aquí, no en Berlín, en el año 1701, fue coronado el Rey Guerrero prusiano, Frederico I. El Emperador alemán, Guillermo I escogió la irja (iglesia) del Castillo para su coronación.  Al inicio de la Guerra en el Castillo de Königsberg, se situaban los servicios administrativos de la ciudad y de Prusia Oriental, el archivo estatal, salas de recibo y museos. 

El Castillo fue dañado considerablemente, por los bombardeos británicos, en 1944 y por las batallas en defensa de la ciudad, en abril del año 1945 y en el año 1967 los restos de las paredes fueron saqueados.     Actualmente se planifican restaurar el Castillo: el programa «Corazón de la ciudad» estipula la recuperación del aspecto del centro, como era antes de la guerra.