Fuente Su Anasy (Fuente con sirena)

Egor Aleev/TASS

La sirena de agua es un importante carácter mitología tártaro. A diferencia de las sirenas en otras poesías épicas, Su Anasy ( madre de las aguas ) es un ser no muy amable, que a veces arrastra a las personas en las profundidades del agua, que manda sequías, lluvias y enfermedades. Por la noche ella se sienta en la playa y se peina su largo cabello verde con un peine de oro.

La sirena tártara posee y una leyenda histórica personal. En el Libro genealógico del tsar – uno de los primeros libros de la historia en Rusia, recopilado en el siglo XVI, fue incluida la leyenda sobre Gausharkad, hija del khan Mohammed-Amin, que gobernó el khanato de Kazán a finales del XV – principios del siglo XVI (y, según las fuentes históricas, nunca tuvo hijos, era fiel a Iván III y fue puesto al frente del khanato por medio de los esfuerzos de las tropas rusas).

A pesar de todo, la hija mítica de éste khan se tiró a las aguas del lago Kaban cuando el ejército real avanzaba sobre Kazán y se volvió en una sirena de agua. La mujer durante su vida fue sospechada de tener vínculos con el espíritu del mal, y al poseer la imagen de una sirena ella fue maldecida: cada enemigo que se acercaba al lago tenía que ahogarse en éste último. Según otra leyenda, la tsaritsa Syuyumbike, que gobernó Kazán en la mitad del siglo XVI, antes de la toma total de la ciudad por las tropas de Iván el Terrible, ordenó ocultar las joyas del khan en el fondo del lago Kaban, para que se conserven protegidas por una sirena.

La imagen de una sirena fue inmortalizada en la literatura del gran poeta Gabdulla Tukai, su poema Su Anasy es conocido por cada alumno tártaro. En este cuento no hay antecedentes históricos: el niño le roba el peine a la sirena de agua, ella llega a su casa aterrando a todo el pueblo, exigiendo la devolución del objeto precioso, la madre del niño devuelve éste último, organizando al mismo tiempo una reprimenda al pillo.

La escultura Su Anasy apareció en la calle Baumana en 1997. El autor de la fuente-estatua en metal es el escultor Igor Bashmakov. Una vez al monumento también le robaron un peine, el mismo tuvo que ser restaurado.