La carroza de Catalina II

Ilnar Tukhbatov/TASS

En 1767 la joven emperatriz se fue de viaje a lo largo del Volga en una impresionante galera llamada "Tver", con 39 metros de longitud y seis camarotes. Luego, la galera estuvo durante mucho tiempo parada en el Almirantazgo de Kazán durante los años 1830-1888 – en un hangar de madera, y en 1956 fue quemada en un incendio.

Catalina llegó a Kazán el 26 de de mayo de 1767 y pasó cinco días por aquí, andando a caballo por la ciudad, visitando iglesias y una fiesta organizada para ella. Ella estuvo tan admirada por la hospitalidad local que permitió construir en Rusia mezquitas de piedra, que aún hoy en día se encuentran de pie en la ciudad.

La emperatriz andaba por Kazan en una carroza, que luego pasó a la Duma de la ciudad, y más tarde – al futuro Museo Nacional de la República de Tatarstán. Este carruaje para dos personas, con una altura de 2,8 metros, está decorado con imágenes de Zeus, Neptuno y Venus, y hoy en día se encuentra allí mismo. Pero a los turistas les gusta más tomarse fotos junto a su copia de bronce, situada en el Teatro Estatal Académico Ruso de Kazán – Gran Teatro Dramático de V. I.  Kachalov.