Monumento al Gato de Kazán

Ilnar Tukhbatov/TASS

Animal totémico de la ciudad. Una de las leyendas sobre la toma de Kazán cuenta sobre un gato, que supuestamente advirtió al khan sobre la socavación de la fortaleza. Esta leyenda es difícil de creer, pero se sabe que en el año 1745, por decreto de la emperatriz Isabel Petrovna, 30 gatos de Kazán fueron enviados a San Petersburgo para atrapar ratones en el Palacio de Invierno.

Desde el siglo XVII los gatos son héroes de los grabados populares de Tatarstán: "Gato, zape, también conocido como Alabrys", "Gato de Kazán, mente de Astrakhán, razón de Siberia, que se sienta junto a la puerta, canta canciones y relata cuentos de hadas". Una de las historias más populares es "como los ratones sepultaban al gato.

En el año 2009 se instaló un monumento de piedra al Gato en las orillas del lago Raifskiy, de aluminio – en la intersección de las calles Baumana y Musa Dzhalil, de bronce – en la entrada al Museo Nacional de la República de Tatarstán (ulitsa  Kremliovskaya, edif. 2).