Ponchiki (Buñuelos)

Alexander Zelikov/TASS

Los buñuelos en una paquete de papel, polvoreados con el azúcar en polvo, son recordados por todos los que nacieron antes de la llegada de Dunkin' Donuts y Crispy Creme a Rusia. Estos buñuelos eran un atributo obligatorio de un paseo de domingo en el parque de la infancia. Cada vez más, los cafés de buñuelos, que se hacen de acuerdo la receta tradicional, se cierran, incapaces de competir con las natillas y el glaseado de color, o añaden al menú la canela indignante y el jarabe de chocolate.
Este café de buñuelos está junto a  las vías del tranvía cerca del estanque de Ostankino y está abierto desde 1952. Querían cerrarlo y demolero, pero los moscovitas recogieron firmas en su defensa, y salvaguardaron  su favorita casa con torres. Así, siguen en pie las colas para los buñuelos con un una cáscara crujiente, fritos uniformemente por todos los lados, de masa suave y con azúcar en polvo.