Mayakovskaya

Nikolay Galkin/TASS

Es una de las estaciones más bellas y técnicamente avanzadas del metro de Moscú y el mejor trabajo subterráneo de Aleksey Dushkin que recibió el Gran Premio en la Exposición Universal de Nueva York en 1939. A pesar del nombre la estación no tiene ninguna relación con Vladimir Mayakovsky. Su tema principal era la industria aeronáutica soviética. A esta profundidad (34 metros) era practicamente  imposible construir una sala de columnas (las columnas no debían soportar la presión de la bóveda), pero el arquitecto resolvió ingeniosamente este problema pidiendo ayuda a los constructores de aviones. Bajo la dirección de Aleksandr  Putilin en la planta Dirizhablestroy cerca de Moscú fabricaron estructuras abovedadas de grandes luces de acero inoxidable. Para aportar  ligereza adicional en las cúpulas de la bóveda se colocaron mosaicos con el tema “Día del cielo Soviético” a partir de bocetos de Aleksandr Deyneki. Es la única estación a tal profundidad donde el techo parece flotar sobre el suelo y levantando los ojos se puede ver el cielo y aviones volando.