Kropotkinskaya

Nikolay Galkin/TASS

Es la primera creación subterránea del genio  Aleksey Dushkin, un arquitecto a quien se debe el aspecto moderno del metro y la más hermosa de sus estaciones. En concreto, este proyecto ha recibido el Gran Premio en las exposiciones internacionales de París en 1937 y Bruselas en  1958 y en 1941 los autores fueron galardonados con el Premio colectivo de Stalin para arquitectura y construcción. Para el arquitecto Dushkin lo más importante en la construcción de las estaciones de metro fue la luz. Veremos, por ejemplo, como el ocultará la iluminación detrás de las vidrieras en el Novoslobodskaya. Pero la decisión de Kropotkinskaya es no menos, y en algunos aspectos incluso más elegante, la estación se iluminaba por lámparas, escondidas en la parte superior de las columnas en forma de estrellas de cinco puntas, que desembocan en el techo claro. Esta idea no era sólo una forma elegante para obligar al mármol de los Urales a reverberar con sus tonalidades de . La principal tarea de los arquitectos del primer metro era librar a la estación de la sensación de opresión, de espacio cerrado - y el techo "Kropotkin", parecía flotar sobre los pasajeros.

La leyenda cuenta que esta decisión de Aleksey Dushkin fue inspirada por el antiguo templo egipcio de Amón en Karnak, las columnas del cual eran similares a las flores de loto. Y cuando Lazar Kaganovich que era el dirigente de Metrostroi se indignó por tal comparación, Dushkin inteligentemente respondió que en Egipto los  templos eran para los faraones, –pero aquí son  para el pueblo. Todo este esplendor no es casual - la estación tenía que llevar al Palacio de los Soviets, un gran edificio que se suponía iba a construirse en el sitio de laya destruida Catedral de Cristo Salvador. Durante la guerra, la estructura de acero ya terminada del Palacio de los Soviets fue convertida en erizos  anti-tanque y puentes, y después de la guerra ya no pensaban en palacios. El elegante vestíbulo de la estación en el Boulevard Gogol, obra de Samui Kravets- también nos recuerda esta obra no realizada - es como si deliberadamente se perdiera en la sombra del edificio grandioso, que no está aquí.