Sok (Jugo)

Alexander Zelikov/TASS

Uno de los pocos lugares vegetarianos sin ningúna inclinación yóguica o esotérica está situado directamente enfrente de la Galería Tretyakov, por eso todos los turistas extranjeros que renunciaron a la carne, se encantan.

En el menú del Sok hay platos para complacer a todo el mundo: y crudistas, y veganos, y vegetarianos. El borshch para crudistas se ve (y sabe también) exactamente como un borshch verdadero, la masa para varéniki con setas es casi mejor que la masa "carnívora", mientras que nada puede estropear la patata olorosa, frita con rebozuelos.

Los biscotti se sirven con mantequilla de eneldo y especias, al hummus corresponde un auténtico chutney, e incluso la clásica Olivier está reinterpretada tomando en cuenta  las demandas vegetarianas. Al chef local le salen muy bien incluso los rollos veganos: con champiñones fritos y algas wakame.