Monumento a V. Gogol

Nikolay Galkin/TASS

La anécdota dice que el monumento a Nikolay Gogol, erigido aquí en 1909 para el centenario del nacimiento del escritor, no le gustó al camarada Stalin, por su aspecto triste. Es por ello que en 1952 fue sustituido por un monumento más "divertido" hecho por Nikolay Tomskii y el viejo fue enviado al patio de la antigua casa del conde Aleksandr Tolstoy en Nikitsky bolevard. De hecho, los dos monumentos a Gogol que están uno frente al otro, literalmente en los lados opuestos de la plaza, son igualmente desafortunados. Alexey Tomskiy consideró su nuevo monumento el peor de su sus trabajos. Y el viejo monumento, que es una obra destacada pero demasiado vanguardista para su época del artista Nikolai Andreev y el escultor  Fiodor Shekhtel no les gustó a sus contemporáneos y hasta reunieron dinero para derribarlo y sustituir por otro.