Mansión de Batashev

Alexandr Zelikov/TASS

Esta mansión en el centro de Moscú fue construida en la colina Shvivaya supuestamente por Rodion Kazakov, discípulo y homónimo del gran Matvey Kazakov.


 La mansión consta de la casa principal, dos alas, iglesia y dependencias. Un jardín bien cuidado se une a la casa, todo ello se situa detrás de la valla de hierro forjado, una de las más bellas de la ciudad. La mansión perteneció al fabricante Ivan Batashev, el dueño de fábricas en Tula y Lipetsk. En septiembre de 1812 el mariscal del ejército de napoleon Joachim Murat se hospedó en la casa por un par de días, pronto se produjo el incendio en Moscú, en el que los interiores de la casa se dañaron mucho.

Después de la reconstrucción el palacio pasó a propiedad de Daria, la nieta de Batashev que era esposa de Dmitriy Shepelev, el teniente general del ejército imperial. La familia era conocida por su hospitalidad, la mansión constantemente tenía cenas, de las cuales hablaban todos en Moscú. En 1825 todos se trasladaron de la casa para que aquí viviera William George Spenser Cavendish, duque de Devonshire, que llegó a Rusia para la coronación de Nicolás I. A continuación, la mansión fue propiedad de Golitstin, y al final del siglo XIX pasó a las autoridades de Moscú, que abrieron aquí el hospital Yauzskaya para los obreros no especializados.

Después de la revolución el hospital pasó a llamarsela clínica Santruda. Durante la Gran Guerra Patria fue en este hospital donde por primera vez en la URSS utilizaron la penicilina. Ahora aquí trabaja el Hospital clínico No. 23.