Sally O`Briens

Alexander Zelikov/TASS

Un bar viejo, respetable, el veterano de los bares deportivos de Moscú, prácticamente sin cambios desde 1995, Sally O`Briens es un buen pub de "barrio" para los suyos, a donde se acostumbrarona  ir, a pesar del boom de cerveza artesanal, revolución gastronómica y otros cambios en la ciudad.

Detrás de la barra con paneles tallados y persianas, traídos de Irlanda a principios de los años noventa, sirven una docena de cervezas ( "Guinness", "Kilkenny" y "Heineken" en el primer lugar), cócteles con Jameson caliente: "Hot Toddy" para las tardes húmedas "Café irlandés" para una cena de invierno, un poco de whisky y un conjunto obligatorio de cócteles del bar es prácticamente toda la carta modesta.

Se hacen aquí los platos sencillos siguientes: patatas con arenque, espaguetis "Carbonara", chuletas de pollo, carne a la Strógonov, fideos al wok, burritos, quesadillas y sándwiches rollo con "cole slaw".