I Like Wine

Alexander Zelikov/TASS

El menú del este pequeño bar vinero entusiástico cambia cada semana. Para la Navidad aquí cocinan raviolis con col picante y ganso, mejillones del Mar Negro aparecen en la temporada y están muy a propósito con el vino blanco. Para el vino ofrecen también las parejas clásicas: aceitunas y tomates secos. En el local llevan a cabo degustaciones, que parecen más lecciones de enología, y fiestas divertidas, por ejemplo, del joven Beaujolais. Del último, sin embargo, hay que recordar que es muy insidioso, y la resaca después de este vino es casi la más terrible. Así que es mejor inscribirse aquí mismo en el brunch de resaca. Para animarse se puede tomar un café en la cafetería DablBi que se encuentra al lado: el café es fuerte y muy variado. En verano aquí en la calle ponen las mesas improvisadas en forma de barriles pesados de vino.