Cementerio Vagankovskoe

Nikolai Galkin/TASS

Es uno de los cementerios más famosos de Moscú fue fundado a finales del siglo XVII como lugar de enterramiento para los muertos por la peste. Antes de la epidemia que estalló en 1771 los muertos generalmente se enterraban en los cementerios de las iglesias y monasterios, los enterramientos no eran masivos. El conde Grigory Orlov que organizó la lucha contra la peste, decidió hacer fosas comunes fuera de los límites de la ciudad, incluso en Vagankovo. Con el tiempo olvidaron la peste, Vagankovsky entró en los límites de la ciudad y se ha convertido en un cementerio común de la ciudad.

En el siglo XIX la ciudad creció, el precio de la tierra subió y el cementerio se convirtió el un lugar de descanso eterno de los residentes de honor como el panadero Ivan Filippov, que producía el mejor pan en Moscú. En el siglo XX aquí empezaron a enterrar a los artistas, deportistas, científicos destacados. Aquí se encuentran las tumbas de los poetas Serguéy Esenin y Vladimir Visotskiy, pintor Vasiliy Surikov, fisiólogo Kliment Timiryazev, futbolistas Eduard Streltsov y Lev Yashin y muchos otros. Los mejores escultores y artistas crearon los sepulcros para las tumbas, y ahora el cementerio Vagankovskoe es una bella necrópolis cubierta de robles y álamos.