Teatro de marionetas de Moscú

Uno de los teatros de marionetas más antiguo de Rusia, creado bajo la Editorial del estado como el “Teatro del libro de niños” en 1929 por Victor Shvemberger, el alumno y seguidor de Evgeniy Vahtangov. Desde el principio, el teatro trabajó en estrecha colaboración con los principales escritores para niños: Samuil Marshak, Alexandra Brushtein, Evgeniy Shvarts y otros. Desde 1965 la compañía ocupa una mansión de finales del siglo XIX que fue convertida en 1912 en uno de los primeros cines de Moscú, y desde 1930 fue utilizada por grupos de teatro. El florecimiento del Teatro de marionetas de Moscú tuvo lugar en los años 1950-1960, cuando aquí estaban trabajando directores- innovadores. En particular, fue aquí donde por la primera vez en el país se practicó una síntesis de teatro de marionetas y teatro de máscaras. En el comienzo del 2000, el teatro fue reparado y comenzó a invitar a interesantes directores experimentadores que trabajaban en una variedad de estilos y técnicas. Por ejemplo, se puede llevar a los niños a “La reina de las nieves” (6+) con muñecas de papel en la formulación de la gran Maya Krasnopolskaya o al inteligente “Juego de Doodle” (6+) del destacado titiritero Evgeniy Ibragimov. Por supuesto, en el repertorio quedan espectáculos tradicionales que son populares hechos en el estilo arcaico del teatro soviético. Pero lo más importante por lo que se conoce hoy en día el Teatro de marionetas de Moscú son las actuaciones de los niños en los nuevos formatos experimentales. Por ejemplo, “Noche de mayo” (12+) del director de Lituania Carolin Zernite. A los espectadores les invitan ver la obra con ojos vendados, oyendo voces, sintiendo la brisa, distinguiendo olores y sabores. O el bebé-teatro “Teatro en la palma de la mano” (1+) para los niños pequeños. O misiones teatrales temáticas andando por el edificio del teatro.

La mayor parte del repertorio está diseñado para preescolares y niños de primaria. En el vestíbulo del teatro se encuentra la sala de juegos con bolas y cubos blandos, y en la sala están unas sillas especialmente diseñadas para levantar el asiento, si el niño debido a su pequeña altura es difícil ver el escenario.