Karlsson

Alexandr Zelikov/TASS

Los verdes árboles exuberantes plantados en tinajas, las vistas al Kremlin, al Zamoskvorechye, a la Kotelnicheskaya, las anchas mesas y la iluminosidad gracias al techo de vidrio hacen hace el restaurante sea uno de los lugares más agradables en verano.

Por la cocina en el Karlson responde Carlo Grecu, un italiano carismático, que trabajó incluso con Alan Ducasse. A Grecu le encanta cocinar todo lo italiano y sopas. Por lo tanto, los platos más famosos del restaurante son sopas de crema de kale con aguaturma, de calabaza con aguacate y albóndigas de cangrejo y de zanahoria con conejo de granja. Desde Italia Grecu trajo algunas recetas inusuales de pasta de casa y risotto como cavatelli con gambas y pesto de kale, fettuccine verde, con salmón rojo ahumado y huevo escalfado, risotto con remolacha ahumada y guisado de rabos de toro y espaguetis negros con cangrejo y salsa de pimienta dulce. De la cocina rusa el chef adoptó los postres mejorándolos un poco: los pasteles de requesón ahora se sirven con pasas y jarabe de coñac, a la tarta de manzana se le añadió sorba, y sólo el pastel Kartoshka se mantuvo sin cambios.