Shengen

Sergéi Konkov/TASS

Los ciudadanos de San Petersburgo rara vez desayunan fuera de casa, hay pocos lugares buenos. Así que no hay que olvidar la dirección, donde desde la madrugada se sirve gacha de avena pelada con banana y fresa o correctamente se asa la tortilla francesa. La verdad, los aficionados de la sopa de pollo con kliotski de pan ácimo, lechuga roznido con tìmalo asado a la parrilla y curry tailandés verde flameado son más numerosos que de la gacha ordinaria.