Ploshchad Yakornaya, centro de la ciudad

Iuri Belinski/TASS

La historia de este lugar comenzó en 1703, cuando por orden de Pedro I se empezó a construir una fortaleza en la isla de Kotlin. En primer lugar se construyeron fuertes para proteger la entrada del río Neva de los suecos, es decir, se trataba de una fortaleza importante. El rey mismo la diseñó y el destacamento de Aleksandr Menshikov la construyó. Los suecos reclamaron varias veces esta isla que fue suya hace tiempo, pero el ejército ruso se mantuvo firme y la defendió para siempre. En 1720 Kronstadt se convirtió en la principal base naval de la flota rusa. En esos mismos años comenzaron los preparativos para la construcción de la fortaleza central. En 1723 Pedro I y su esposa Catalina I llegaron a Kronstadt y desde ese momento comenzó la construcción del puerto de la ciudad. Se edificó un Palacio para Pedro I, el cual no se ha conservado hasta hoy. Junto al Zar se hospedaron los nobles y comerciantes, así como su principal aliado Aleksandr Menshikov. Desafortunadamente, la mayor parte de la ciudad y los edificios de la fortaleza fueron destruidos en 1824 por una fuerte inundación.  La primera mitad del siglo XX fue extremadamente violenta para la ciudad. En 1921 Kronstadt luchó contra los bolcheviques, por lo que fue bombardeada y se suprmió la famosa rebelión de Kronstadt. Veinte años más tarde, en septiembre de 1941 se oyó un cañonazo proveniente del avión de la Luftwaffe que atacó la ciudad. A pesar de esto, quedan muchos lugares para visitar. Kronstadt permaneció cerrada hasta 1996 para ayudar a preservar los lugares de interés. Desde 1990 esta ciudad es patrimonio de la UNESCO.