Monumento a los exterminadores de tanques fascistas – a los perros-minadores de la 10-ma división de fusileros de la Comisarìa Nacional de Asuntos Interiores (NKVD)

Sergei Grigorenko/Welcome2018.com

Junto al monumento de los funcionarios del Comité Extraordinario - chequistas-  situado en la región Voroshilovsky, en la orilla derecha del río Zariza, que en la década de 1960 se convirtió en un reservorio, se encuentra la estatua de un perro de bronce, de dos metros de altura. En los días de la batalla de Stalingrado, perros adiestrados ayudaban al ejército soviético a defender la ciudad del enemigo. Los perros-señalizadores, perros-enfermeros, perros-zapadores...  el destino mas trágico fue de los perros-minadores de tanques. Al final de la batalla de Stalingrado ellos destruyeron casi 200 unidades de maquinaria pesada alemana. En el monumento inaugurado en mayo del año 2011, se notan rasgos de un pastor europeo-oriental, aunque su creador, el escultor de la región del Volga, Nikolai  Karpov, trató de dar a su creación una imagen general. Los combatientes cuadrúpedos del destacamento especial de perros-minadores 28, de la 10-ma división de la Comisaría Nacional de Asuntos Interiores (NKVD), la mayoría de los cuales murió cumpliendo su función, no recibieron condecoraciones, pero contribuyeron para llegar a la victoria en la batalla de Stalingrado.