Undécima torreta

Alexander Zélikov/TASS

La onceava torreta se ubica en el lugar, donde se encontraba el extremo delantero de defensa, la 138a división de fusileros Ivan Ilich Ludnikov. En octubre del año 1942, la división fue comisionada a Stalingrado, del comando 64 del ejército e inmediatamente empezá la defensa de la fábrica «Barricadas» y su poblado. En noviembre, cayó en un semicírculo del enemigo, en un territorio de 700 por 400 m, lo que mas tarde se llamó «Isla de Ludnikov». Durante 40 días , los combatientes de Ludnikov, con muchas pérdidas, mantuvieron su posición. En diciembre del año 1942, después de un contraataque lograron destruir el bloqueo por el sur.

El símbolo memorial «Isla de Ludnikov» fue establecido en el año 1955 en la plazuela de la fábrica «Barricadas». En la «Isla de Ludnikov» se encuentran varias fosas comunes.  Los monumentos fueron establecidos en el año 1951 y en el año 1995 fueron revestidos de mármol. En los obeliscos las inscripciones  dicen: «A los soldados y oficiales de la 138a división de fusileros, caídos en la batalla por Stalingrado.   1942-1942» y «Gloria eterna a los héroes, caídos en la batalla por la libertad e independencia de nuestra Patria» El tercer obelisco, ubicado exactamente en el Volga, eterniza la memoria de los combatientes de la fábrica «Barricadas», quienes defendieron la «Isla  de Ludnikov», en las filas de la 138a división. Cerca de aquí se encuentra la fosa común de los telegrafistas de la 138a división y junto a ella - un monumento llamado «Rolik», establecido en el año 1955. Es una estela en forma de cubo con, una tabla memorial de bronce, en la que se cuenta la historia  de de las hazañas de los combatientes - telegrafistas que se encargaban de la comunicación de los defensores de la «Isla de Ludnikov»con el cuartel general del 62o ejército. En un bunker en las orillas del Volga, en el año 1942, cuatro héroes telegrafistas del 138o división de fusileros, los camaradas Vetoshkin, Kuzminsky, Jarazya y Kolosovsky, llamados «Rolik, durante seis semanas tenazmente mantuvieron el punto de comunicación y no permitieron pasar a los fascistas invasores. En el año 1979, el monumento fue chapeado con granito y mármol.

En la «Isla de Ludnikov» se conservaron las ruinas del punto de comando de la 138o división. Antes en este edificio se encontraba la casa del director de la fábrica «Barricadas». Todo lo que quedó del punto de comando, atestigua la crueldad de los combates. En el año 2008, en la «Isla de Ludnikov», se estableció una cruz de adoración de 10 m de altura.