Ser hincha de Brasil en Rusia




Ser hincha de Brasil en Rusia
Un proyecto especial de welcome2018.com
 
El 23 de marzo en el "Estadio Luzhnikí" se celebró el partido amistoso entre las selecciones de Rusia y Brasil. Entre los aficionados, en la tribuna se encontraba Leonardo Pimenta, un brasileño que hace dos años se trasladó a Moscú. Acerca de cómo vive en Rusia, qué significa para él el fútbol y lo que mostraría en su nuevo país a sus padres, Leo contó a welcome2018.com.
Leonardo Pimenta
de 34 años de edad, nació en Sao Paulo
Trabaja en la industria del turismo. Se trasladó a Moscú en 2015, antes vivió unos años en Europa. Es hincha de los "Corinthians" y de la selección de Brasil, juega para el equipo de expatriados brasileños.
Leonardo llegó a Moscú porque se enamoró de una muchacha rusa. La decisión de venir a Rusia maduró, como en el refran "Si no fuera por la desgracia, no habría felicidad": la esposa Yana tuvo dificultades con el trámite de la visa brasileña, por eso en el consejo de familia decidieron vivir en Moscú.

El brasileño se enamoró de la capital por su energía. "Moscú trabaja las 24 horas del día, aquí hay muchas oportunidades para cada persona, seguro que a cada uno algo le gustará", dice Leonardo. São Paulo, su ciudad natal, la metrópolis más poblada del hemisferio occidental, pierde ante la capital rusa, en relación a la seguridad y protección de sus residentes, Leonardo cree que: "Moscú es una ciudad segura, le calificaría con ocho puntos en una escala de diez. Aquí en el metro se puede conocer a gente de diferentes nacionalidades, es genial ".
Según Leonardo, hay una gran desventaja en la realidad rusa: "El invierno largo y frío. Definitivamente no es para débiles".

"Apenas llegué, cuenta el brasileño, "Yana constantemente me invitaba a dar un paseo por la nieve. Yo me negaba y le rogaba quedarnos en casa. Porque tenía mucho miedo de congelarme y enfermarme". "Pero Después, ella me enseñó a abrigarme: gorra, bufanda ...", demuestra sus habilidades Leonardo.

El clima y el idioma fue lo más difícil que encontré en Rusia. Cabe señalar que Leonardo logró sobresalir las dificultades de la traducción, habla ruso bastante bien para dos años de práctica.
"Quería comunicarme con la familia de mi esposa en ruso. Creo que podré hablar de política dentro de un año y medio"
Leonardo considera que, cada persona en Moscú encontrará algo para sí mismo
Leonardo está en una fase de conocimiento de la gastronomía rusa: algo del menú le gusta, pero algunos platos aún no los ha probado. "No me gustan la gelatina de carne*, el arenque, el pescado salado y los pepinos salados, pero los platos de carne como Stroganoff** no son nada malos. El Shaurma*** también es delicioso, lo comí muchas veces aquí, en Portugal se llama kebab. En Moscú, se puede encontrar todas las cocinas del mundo, así que encontrar algo sabroso no es nada difícil ", comparta sus impresiones gastronómicas Leo.
Como cualquier brasileño, el fútbol Leonardo lo tiene en la sangre. "En Brasil, jugaba al fútbol con todo lo que tenía delante: naranjas, papel arrugado, calcetines retorcidos como balón", recuerda.

Cuando era niño, Leo junto con su padre, era hincha de "Santos", pero luego resultó que sus amigos, en su mayoría eran fans de Corinthians y tuvo que cambiar de punto de vista. "Papá me entendió y no se ofendió", explica el brasileño.
Leonardo adora el fútbol, en Moscú encontró a partidarios entre los inmigrantes brasileños. Juntos jugaron un partido amistoso con un equipo de fans de la selección de Rusia
Hoy Leonardo juega por Brasil todos los miércoles y domingos. Encontró en Moscú a compatriotas, que como él, no imaginaban sus vidas sin fútbol. Ahora ellos son el equipo de expatriados brasileños. Antes del partido amistoso, en el "Estadio Luzhnikí" jugaron un amistoso con el equipo de aficionados rusos. La amargura de la derrota, fue compensada por el resultado de las selecciones de los "adultos", los brasileños ganaron 3 a 0.
A veces, Leo tiene aquella sensación, que los rusos llaman "nostalgia". Pero el brasileño tiene de su patria recuerdos cálidos y puros. Por supuesto, sin mar y playa al principio no fue fácil. A veces veo transeúntes tristes en la calle y entiendo que si las calles fueran más cálidas, inmediatamente se alegrarían", cuenta sus observaciones Leonardo.
"Moscú no tiene suficiente sol y calor. Creo que la gente aquí necesita con más frecuencia levantar su estado de ánimo"
Se nota que Leonardo no tiene la intención de abandonar su nueva patria, ya que busca un lugar donde establecerse. Leo observa la zona Strogino, dice que hay playa y en verano se pasa bien. El brasileño también viajará por Rusia: "Ya estuve en San Petersburgo y en las ciudades del Anillo Dorado, quiero viajar a Baikal y Vladivostok".
En verano, durante la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, Leonardo espera a sus padres: "No los he visto hace dos años, los echo mucho de menos. Les mostraré Moscú, San Petersburgo y Sochi".
En verano, durante la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, Leonardo espera a sus padres: "No los he visto hace dos años, los echo mucho de menos. Les mostraré Moscú, San Petersburgo y Sochi".
*Jolodets (gelatina de carne), la estrella de la cocina rusa: consta de caldo congelado (como gelatina) con trozos de carne, se sirve con salsa de rábano.

**Ternera Strógonoff es una plato tradicional ruso que consta de pequeños trozos de carne en salsa de smetana, servidos con puré de papas o arroz.

***Shawarma es un plato típico de la cocina de Medio Oriente, que se ha hecho popular en Rusia. Es un pan de pita con relleno de carne a la parrilla (generalmente cerdo o pollo), especias y verduras frescas.

Photo credits: welcome2018.com